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jueves, 15 de noviembre de 2018

La Autoridad Portuaria de Málaga: Premio “Importante del Turismo 2017”

El Presidente de la Autoridad Portuaria, Paulino Plata, recogió el día 26 de octubre el Premio “Importante del Turismo 2017” concedido por el Skal Internacional Málaga – Costa del Sol. Con este galardón se reconoce año tras año a personalidades o instituciones que suponen un referente en la industria turística española por su labor empresarial y promocional de nuestro destino, por el Skal Internacional. “La única asociación mundial que reúne a todos los profesionales del turismo”, como explicó Antonio García del Valle, presidente honorario del Skal Internacional, en rueda de prensa.

Un acto que contó con la presencia de Daniel Yagüe Käki, un joven empresario de 44 años con una larga trayectoria, actual Presidente del Skal Costa del Sol, para la presentación. El Skal Internacional nació en 1932 con un primer club en París, aunque a España llegó en 1950, concediendo el Primer Premio “Importante del Turismo” a Don Juan de la Rosa de la Caja de Ahorros de Ronda. Otros premios “Importante del Turismo” que han entregado ha sido a Javier Guillén, Director de Unipublic S.A en 2015, o a Tomás de Azcárate, Presidente del Instituto de Turismo Responsable (ITR) en 2016.

2017 fue el año de la Autoridad Portuaria, ya que, según explicó Plata en rueda de prensa: “El Puerto ha sido uno de los elementos que ha ayudado a cambiar la ciudad, a modernizarla y a impulsarla, particularmente en la actividad turística”. En el año 2017 se recibieron en Málaga casi 300 barcos y casi medio millón de cruceristas. Este año 2018 se estima que unos 28 millones de turistas utilicen los cruceros; habiendo en el mundo más de 1.300 millones de viajes turísticos, según informaciones del propio Paulino Plata.

El Puerto se ha convertido en el principal receptor de cruceristas de Andalucía gracias a la inversión en infraestructura, alcanzando un total de 10 millones de visitas al año. Plata se siente orgulloso de haber recibido este galardón, así lo hizo saber en su discurso de recogida, de manos de esta asociación, que celebra este año el 60 aniversario de su establecimiento en la Costa del Sol: “Para nosotros es un honor recibir este premio, sobre todo porque a uno le abala su historia, su tradición, su acervo…”

Actualmente, la flota de barcos existente se compone de unas 400 embarcaciones. El sector se está reordenando y Plata asegura que el Puerto tiene mucho camino por recorrer. En Astilleros hay 112 megabuques encargados. A partir del año 2020 irán desembarcando en el Puerto muchos planes de futuro junto a la celebración de la Sea Trade Med: la segunda Feria Internacional del Crucero más importante, que tiene prevista su celebración la segunda quincena del mes de septiembre en el Palacio de Congresos. “Málaga ha sido durante muchos años la ciudad dormitorio de las personas que se dedicaban a la actividad turística en la costa, ahora hemos llegado a un punto de equilibrio”, afirmó el Presidente en su discurso.

El mes de octubre ha sido el más importante en materia de cruceros este año: con 58 barcos y casi 100.000 cruceristas. Sin embargo, Plata no cesa en su afán de crecimiento del Puerto: su mirada ya está puesta en los meses de invierno. Haciendo un balance general: “El Puerto ha contribuido humildemente a que Málaga tenga hoy un atractivo turístico que hace años no tenía”, explicó el Presidente. Y, “pocos puertos pueden tener el orgullo de hacer participar a la ciudadanía de sus espacios”, añadió Plata ante los medios.

El domingo 21 de octubre, un barco que partía desde el Puerto puso en marcha un castillo de fuegos artificiales como despedida, que contaban con las autorizaciones pertinentes, pero que coincidieron con el momento en el que ya se hacían notar las secuelas de la tormenta ocurrida la noche del sábado día 20, que causó importantes daños en Málaga. Hecho que lamenta Plata y así lo hizo saber ante la prensa: “Reitero mis disculpas a quienes se sintieron molestos por la coincidencia”.



Publicación como periodista en La Malagueta Litoral

domingo, 15 de julio de 2018

Profesionales de los planes de Emple@Joven y Emple@30+ hacen balance al término de sus contratos de empleo



“Era un día cualquiera en el empleo y estábamos trabajando con un grupo de 5º de Primaria en el Proyecto Participación. Uno de los jóvenes, al terminar la jornada, nos dio las gracias por darles la oportunidad de pensar antes de pedir una respuesta y por dejarles realizar muchas preguntas. Esta muestra de agradecimiento nos hizo reflexionar bastante”. Ana María Ordóñez, trabajadora del Centro Municipal de Atención a la Infancia y la Familia (CEMAIF), cuenta con entusiasmo esta experiencia positiva que destaca de su etapa como participante del Plan Emple@Joven.

El pasado 9 de julio finalizaron los contratos de empleo de la mayoría de profesionales de Emple@Joven y Emple@30+ que han pasado por el Área de Derechos Sociales del Ayuntamiento de Málaga y por los Centros de Servicios Sociales Comunitarios. Contratos laborales, de un año de duración, que han proporcionado a las personas beneficiarias experiencia para afrontar el mercado laboral. Anabel Márquez, Javier Gimón, Viridiana Facio, Antonio José Jiménez, el equipo del Departamento de Prevención del Área, Mariana Olaru, Cristina Luque, Javier Gámez, Miguel Pino y Ana María Ordóñez son algunas de las personas que han pasado por estos planes de empleo. Programas que les han reportado tanto puntos positivos como algunos negativos pero que, sobre todo, les han dado una oportunidad.

La trabajadora del CEMAIF expone que el equipo profesional de los planes de empleo aporta “ilusión, una mejor organización del trabajo, puntos de vista distintos y una manera diferente y más eficaz de llevar a cabo los proyectos”. Particularmente para ella, formar parte del Plan Emple@Joven ha supuesto “una gran oportunidad para conocer las muchas realidades que hay en la infancia y en las familias de Málaga”. A Miguel Pino, profesional del Área de Participación Ciudadana, le ha ayudado a “entender mejor cómo funciona la administración pública en España, a no demonizarla y a comprender a qué se deben los problemas de lentitud e ineficiencia que popularmente se le atribuyen”. Por su parte, Viridiana Facio, diseñadora gráfica de la Sección de Mayores del Área de Derechos Sociales, se lleva de este programa “muchos conocimientos y experiencias enriquecedoras”; su proyecto Imagen positiva de las Personas Mayores le ha ayudado a “conocer de manera más cercana a nuestras personas mayores y su movimiento asociativo”. Facio reconoce haber aportado un “granito de arena” a lo largo de su estancia en el Área y llevarse conocimientos y amistad.

Tanto el plan Emple@Joven como Emple@30+ tienen una doble vertiente: por un lado, son recursos útiles y provechosos para las personas beneficiarias, tanto profesional como personalmente. Por otro, son herramientas fructíferas y rentables para las entidades que acogen a este colectivo de trabajadores y trabajadoras, ya que ayudan a agilizar grandes cargas de trabajo y aportan nuevas ideas. A su vez, para muchas personas como Javier Gámez, trabajador social del CSSC del Distrito Ciudad Jardín, o Cristina Luque, trabajadora social de la Sección de Servicios Sociales Comunitarios del Área, este programa ha supuesto su primera experiencia laboral en su titulación; así como también es una satisfacción para ellas haber realizado labores “novedosas en cuanto a competencias de servicios sociales comunitarios como la Renta Mínima de Inserción Social de Andalucía”, explica Gámez. “Ha contribuido a ampliar la experiencia laboral que tanto reclaman y es difícil de obtener para la juventud actual”, comparte Anabel Márquez, trabajadora del CSSC de Puerto de la Torre. A lo que Luque añade: “Antes de mi participación en el Plan Emple@Joven mi búsqueda de trabajo no fue satisfactoria: no encontraba trabajo de lo que había estudiado, pero espero que después de trabajar en el Área de Derechos Sociales se abran muchas más puertas y tenga más oportunidades de empleo”.

Los empleados y empleadas de estos planes han desarrollado diferentes funciones en el transcurso de un año de contrato. La mayoría confirman que han desarrollado labores propias de la titulación que poseen, como Javier Gimón, empleado del CSSC del Distrito 7, que afirma haber realizado funciones “relacionadas con SYGA para comedores, con el Bono Social y los PEES de Endesa, renovaciones de ayudas a domicilio, revisiones de dependencia, derivaciones de Cruz Roja...” Mariana Olaru, profesional del Área de Igualdad de Oportunidades, ejemplifica también las actuaciones que ha llevado a cabo: “pilates, ejercicios para movilidad articular, zumba, gimnasia en silla, ejercicios de respiración, relajación e imaginación, senderismo...”; actividades que ha desarrollado “disfrutando de la posibilidad de aprender”. Cristina Luque destaca “las labores relacionadas con el Plan de Emergencia Social, la comida a domicilio del Sistema Público de Servicios Sociales y los informes de exclusión” y Javier Gámez “las vinculadas a la Ley de Dependencia, la tramitación y gestión de ayudas económicas, el seguimiento de casos y el servicio de información, valoración y orientación”. Por otro lado, Antonio José Jiménez, auxiliar administrativo del CSSC Huelin, dice que excepcionalmente ha realizado labores que no eran propias de su formación; Miguel Pino indica que no ha efectuado actuaciones relacionadas con sus estudios: “aunque no considero que sea malo, sino más bien enriquecedor y complementario con mi formación”.

Julio llega a su fin haciendo balance de lo acontecido profesionalmente. El equipo del Departamento de Prevención del Área destaca la importancia de este paso por la administración pública: “Más que un programa de inserción laboral y de desarrollo profesional, ha sido una oportunidad de aprendizaje y para obtener experiencia: muy difíciles de conseguir en los tiempos que corren y, a la vez, muy valorados”. Es relevante destacar la importancia de que haya sido la administración pública la que acogiera a este grupo de profesionales, sobre todo para quienes tienen el objetivo de opositar o lo están haciendo actualmente. Aunque, observando las particularidades de la formación y el propósito de cada persona empleada, la adecuación laboral y la influencia profesional tiene diferentes matices. Ana María Ordóñez, subraya que “al menos para quienes hemos trabajado en el Proyecto de Participación Infantil este trabajo nos abrió puertas y nos permitió ver más allá; ahora conocemos de primera mano que se puede trabajar en la enseñanza de muchas más maneras que cuando llegamos”. A lo que añade: “ya conocemos de primera mano que hay muchas personas implicadas en educación, por lo que volveremos a la búsqueda de empleo más motivadas y motivados y con optimismo”. Por su parte, Anabel Márquez opina que son programas adecuados para la inserción laboral y el desarrollo profesional, pero que “es pan para hoy y hambre para mañana”.

Ya desde la experiencia de haber pasado por los planes Emple@Joven y Emple@30+, los empleados y empleadas, echando la vista atrás, valoran las mejoras que se podrían introducir en este tipo de planes de empleo. Gimón ampliaría la duración de los contratos, a los que también les proporcionaría la posibilidad de prórrogas o renovaciones. Márquez incluiría las pagas extraordinarias íntegras y el pago de combustible para las visitas domiciliarias. Una mejora en la que coinciden la mayoría de las personas empleadas de estos planes, como Gámez, Olaru, Jiménez o Luque, radica en las condiciones salariales: “La equiparación del sueldo al resto de compañeros y compañeras municipales según la categoría profesional”. Pino explica: “El salario me parece alarmantemente bajo, casi rozando el salario mínimo; lo cual, viniendo de la administración pública que debe servir de ejemplo, no me parece adecuado”. Y Luque destaca que “todavía no se ha adaptado la especialidad del Grado respecto al salario, sigue habiendo diferenciación entre las categorías A1 y A2: cobrando un salario inferior respecto a la otra categoría cuando todos y todas hemos estudiado 4 años de carrera”. A lo que añade también que “los medios tecnológicos que se nos han facilitado están desfasados”, hecho por el que muchas actuaciones no se podían llevar a cabo, se dependía de los compañeros y compañeras y se trabajaba de forma ralentizada o muy básica.

Ana María Ordóñez aboga por que se ofreciera el plan cada año, revisar las funciones de cada persona empleada para que sean las más apropiadas y mejorar la organización del inicio del contrato avisando con más tiempo. Pino se suma al análisis de las funciones desempeñadas, ya que “las funciones y los puestos de trabajo se asignan según el puesto que se demanda en la solicitud de empleo en el SAE, pero una vez en la oficina de destino no se realizó una reunión para ver donde puede encajar cada uno, de qué manera cada trabajador y trabajadora puede ser de más ayuda, desperdiciando así una cantidad destacable de capital humano”. El profesional del Área de Participación Ciudadana añade que también es necesaria una mínima formación inicial y que “no hay margen para la toma de decisiones; nos encargan tareas rutinarias y simples y esto incide negativamente en la percepción de utilidad del propio trabajo, en la motivación y, finalmente, en la eficiencia en el trabajo”. Por último, señala Pino: “Es absurdo el control del horario de la persona trabajadora: nos controlan las horas que estamos en el puesto de trabajo como si nos pagasen por permanecer en el lugar de trabajo y no por servir a la función pública; esto establece una relación entre la institución y la persona empleada en la que lo importante no es la eficacia del trabajo, sino simplemente ocupar el lugar de trabajo”.

Teniendo en cuenta que los planes de empleo pueden perfeccionarse, actualmente son muy provechosos y útiles para las personas que han podido participar en ellos. Por un lado, facilita la búsqueda posterior de empleo, como aporta Gimón, Ordóñez, Márquez o Gámez. Pino piensa también que esta experiencia le ayudará a crear trabajo o a continuar formándose: “Mis expectativas laborales son montar una pequeña empresa, cursar estudios de doctorado o preparar una oposición, este año me ha servido para tener un tiempo de estabilidad para pensar sobre mi futuro”. Idea que también apoya Jiménez: “Con esto ya tengo un año de experiencia en la administración pública que sirve para continuar mi etapa de oposición por si alguna vez sacaran concurso-oposición en vez de oposición libre”. 

El lado positivo de estos proyectos de empleo prima sobre la reflexión acerca de las posibles mejoras que podrían incorporar. Márquez, la trabajadora del CSSC Puerto de la Torre acaba su contrato con la sensación de que todas las personas usuarias que ha atendido se han sentido agradecidas; Jiménez, auxiliar administrativo en el CSSC Huelin, destaca también la experiencia positiva que se lleva al atender a gente agradecida. Gimón, empleado de CSSC 7, subraya la importancia de haber ayudado gestionando la Renta Mínima: “Estoy satisfecho, creo que he aprendido mucho y he asistido a los demás en esta etapa como trabajador social”. Muchas, y casi todas positivas, son las sensaciones con las que se despiden las personas beneficiarias de los planes de Emple@Joven y Emple@30+ del Área de Derechos Sociales y de los Centros de Servicios Sociales Comunitarios. Luque, trabajadora social de la Sección de Servicios Sociales Comunitarios del Área, explica que su experiencia ha sido positiva. Pino, empleado del Área de Participación Ciudadana resalta un momento concreto que recuerda especialmente: “Fue muy enriquecedora una ocasión en que la Jefa de Servicio nos permitió salir del trabajo para asistir a una sesión de la Comisión de Pleno de Derechos Sociales; se salió ligeramente de mi función como trabajador pero me permitió comprender mejor cómo funciona mi Área, la democracia a nivel municipal, cómo funciona el Ayuntamiento en su conjunto y los niveles de toma de decisiones que hay, la relación entre lo que hago y el debate político”. Gámez, trabajador social del CSSC del Distrito Ciudad Jardín rememora la sensación que sintió cuando dejó de estar “tutorizado” por el equipo profesional de referencia. Gámez se queda, al término de su paso por el plan de empleo, “con la situación de una persona que acudió a mí por emergencia social y, tras realizar una serie de actuaciones, me preguntó un día si podía darme un abrazo porque se sentía muy agradecido por todo lo que se había realizado por él y su familia”.

Reportaje realizado como periodista del Ayuntamiento de Málaga y publicado en el Boletín Informativo de Derechos Sociales

jueves, 28 de junio de 2018

Proyecto Hogar: una experiencia de participación ciudadana para mejorar la calidad de vida en Palma-Palmilla



En noviembre de 2005 se aprobó en Pleno Municipal la puesta en marcha de un Plan Estratégico Integral para las barriadas de Palma-Palmilla. Este plan sirvió para impulsar  
Proyecto Hogar: una iniciativa ratificada en agosto del año 2011 para que, mediante la colaboración en red, se optimice el día a día del Distrito 5 desde dentro. El objetivo de este plan es mejorar la calidad del barrio desde el propio barrio: que el vecindario analice sus propias necesidades y sus problemas cotidianos e intente resolverlos. Este proceso de participación ciudadana cuenta con los vecinos y vecinas de la zona, además de con asociaciones, profesionales y administraciones. Eva Bautista Ríos, educadora social, Carlos Torres Enríquez, monitor y Antonia Meléndez Chamizo, educadora social, son algunas de las personas del equipo profesional que trabajan en el desarrollo de este proyecto: Torres como coordinador y Bautista y Meléndez como dinamizadoras de la Mesa de Educación.

“Es una experiencia única de participación ciudadana en la ciudad de Málaga que pretende colocar a la ciudadanía de Palma-Palmilla en el centro de las decisiones públicas antes, durante y después de su ejecución”, describen profesionales que trabajan en esta iniciativa en la página web de la misma. Desde el inicio de este plan el número de participantes ha ido aumentando significativamente, el proceso se ha afianzado y ha repercudido en la reconversión de los planes de actuación, programas y proyectos para hacerlos coincidir con la demanda directa. A su vez, el vecindario se ha convertido en generador de las iniciativas al ver reconocidas sus demandas; la corresponsabilidad ha desembocado en un cambio de visión de este distrito, habitado por más de 35.000 vecinos y vecinas, considerado como uno de los más desfavorecidos de la ciudad y calificado como Zona de Necesidades de Transformación Social (espacio urbano delimitado en cuya población concurren situaciones estructurales de pobreza grave y marginación social).

Proyecto Hogar es un espacio en red que tiene la finalidad compartida de potenciar la autonomía de todas las personas que viven en la zona y transformar la realidad en la que viven. “Es una forma de trabajar que promueve la participación del vecindario en todas sus fases”, explica Torres. Tras hacer un diagnóstico y análisis de todas las necesidades, problemas, debilidades y dificultades del distrito, y generar propuestas desde la colectividad para darles respuesta, los resultados de dicha intervención ven la luz poco a poco. La comunidad es la protagonista en este proceso que tiene un amplio recorrido; no es una intervención puntual, es un proyecto con vistas de futuro en el que cualquier persona puede participar en la medida en la que le sea posible.

Para trabajar todas las áreas temáticas están constituidas 10 mesas de trabajo: Mesa de educación, Mesa de empleo, Mesa de salud, Mesa de juventud, Mesa de las culturas, Mesa de comunicación, Mesa de seguridad, Mesa de limpieza, Mesa de recursos y servicios y Mesa de vivienda. Todas ellas, compuestas por el vecindario, personal técnico de la administración pública y de asociaciones. Todas las propuestas trabajadas en cada mesa se ponen en común  para su puesta en marcha a través de un grupo coordinador compuesto por un representante de cada mesa, dinamizadores del proyecto, representantes de la Agrupación de desarrollo, dirección y coordinador del proyecto. “La finalidad de Proyecto Hogar es transformar la realidad”, concluye Torres.


Reportaje realizado como periodista del Ayuntamiento de Málaga y publicado en el Boletín Informativo de DerechosSociales

domingo, 27 de mayo de 2018

“El patio como espacio de convivencia”: La celebración de los Corralones cumple 14 años




La primera acepción de la RAE para la palabra corralón es: casa de vecindad. Un significado que se sigue enfatizando en todos los sentidos en la celebración de los Corralones. Loli Alcarazo, funcionaria del Centro de Servicios Sociales del Centro y organizadora de esta celebración, defiende en este sentido “el patio como espacio de convivencia”; una festividad cuyo peso recae en el Ayuntamiento de Málaga (CSSC de Distrito Centro) en mayor medida, aunque también participan varias asociaciones en actividades puntuales (como la Asociación Arrabal o la Fundación Don Bosco) y ha propiciado también el nacimiento de La Alacena del Corralón. En 2018 se cumplen 14 años desde que se inició este proyecto.

Esta iniciativa surgió ante la necesidad de hacer una intervención comunitaria en Trinidad y en Perchel, explica Alcarazo, dos barrios con una cultura popular muy importante de la ciudad que se vieron muy afectados a raíz de las inundaciones de 1989. Los corralones son un tipo de construcción de los siglos XVI y XVII que tomaron auge en el XIX con motivo de la revolución industrial que hubo en Málaga, eran las viviendas donde las personas que venían y emigraban del campo a la ciudad se instalaban para abordar la demanda de mano de obra industrial de la época.

1989 es la fecha que marcó un punto de inflexión en la zona de Trinidad y Perchel, especialmente en estos edificios. Los destrozos provocados por las históricas precipitaciones no dejaron otra alternativa que una rehabilitación de estas viviendas. Estas reformas se hicieron respetando la idiosincrasia arquitectónica que caracterizan los patios como zona común de convivencia y socialización. Son viviendas sociales, en régimen de alquiler, de protección oficial. A ellas volvieron quienes vivían antes y también otras personas con dificultades sociales de otras zonas de la ciudad que no tenían nada que ver con las dinámicas del barrio. Las mejoras en materia arquitectónica (en cada vivienda, a partir de la reforma, se construyeron baño y cocina, pues éstos eran compartidos anteriormente) no fueron acompañadas de un proyecto de rehabilitación social para las personas ajenas al estilo de vida del corralón. “El corralón es una vida más familiar. Cuando dos vecinas hablan desde la ventana, otras empiezan a salir para hablar”, dice Dolores Cantarero, vecina de Martinete 2. Hay una dinámica general de esta celebración: el liderazgo de las mujeres, las vecinas de siempre. Miguel Hidalgo, vecino de este patio, da fe de ello: “Las mujeres lo llevan todo para adelante; nosotros nos ocupamos de ayudarlas. Ellas lo organizan todo”. Las que se dedican a decorar y a cuidar de las plantas son ellas, mientras que los hombres se ocupan de colocar y arreglarlo todo, pues muchos son albañiles de profesión. En los corralones existe un estilo de vida peculiar y único. “La vida en un piso moderno y la de un corralón es muy diferente; en uno moderno el vecindario está más distanciado y todo es más monótono”, explica Francisco Funes, presidente de Martinete 2. 

Cristóbal Gil, director del CSSC de Distrito Centro desde 2001, tuvo la idea de aprovechar las peculiares riquezas de los corralones como eje de un proyecto que aglutinara de manera transversal el progreso social y cultural de la zona. Así nació la Semana de Los Corralones en 2004. Este año se celebra la decimocuarta edición de este evento. En todo este tiempo ha habido una evolución muy fuerte del evento: “Queremos trasladar los cambios y la transformación de los espacios comunitarios al espacio público, a las calles y fachadas”, explica Loli Alcarazo. En estos años se han ido introduciendo diversas novedades como los mercadillos, las demostraciones gastronómicas o las muestras de flamenco; en concreto en 2018 las vecinas de la Alacena del corralón contribuirán directamente en el evento llevando a cabo los paseos guiados. El evento, al conseguir fama, ha hecho que otras entidades se unan y participen en la creación de otras actividades. Incluso ha tenido tanta repercusión que ha propiciado la llegada de medios de comunicación y periodistas extranjeros interesados en él, como TV Tokio.

Uno de los aspectos más relevantes de esta celebración es la permeabilidad social: “Es importante que la gente no vea estas zonas como núcleos conflictivos, sino que entren y salgan del barrio como de cualquier otro barrio”, explica Alcarazo. El principal objetivo de la fiesta es que la gente descubra estos lugares desconocidos y que valoren el esfuerzo de todo el vecindario. Desde el punto de vista social, es una motivación para las personas que habitan estos corralones y dar una visión positiva, diferente a la que muchas veces se tiene de esta zona. “Es importante que se mantengan las tradiciones de Málaga”, defiende Miguel Hildago, vecino de Martinete 2. Dentro de la fama que ha adquirido esta celebración, el vecindario reclama mejoras tanto en las ayudas económicas como en la organización del evento en sí. “La semana del corralón nos gusta, pero queremos que nos dejen decidir lo que queremos comprar y dónde”, expresa José Quesada, vecino del corralón Jara 18. A lo que añade otras demandas como: mejor señalización de los espacios típicos con carteles explicativos, el cierre de las calles para facilitar el tránsito de las personas visitantes. Otra de las peticiones es que les den el dinero de los premios en metálico para que el vecindario sea el que decida dónde y qué comprar para esta fiesta.

A esta celebración cultural llegan personas de todas partes: rusos, noruegos, finlandeses, suecos, daneses... Visitantes que hablan con los vecinos y vecinas sin importar el idioma. Además del decorado floral que puede contar con más de 400 plantas como el Corralón Jara 18, las personas que acudan podrán disfrutar de música flamenca, baile, teatro, zarzuela, degustaciones gastronómicas de comidas típicas malagueñas como croquetas, potaje gitano o tortillitas de bacalao. También se puede adquirir muestras artesanas hechas por las mujeres de los corralones, como Carmen Natera, Silvia Sánchez o Isabel Fernández, especialistas en utilizar materiales reciclados en sus obras: cartón de huevo, tejas, latas... Desde el día 2 al 8 de junio se podrá acudir a este evento cultural La Trinidad y El Perchel “Corazón Popular de Málaga”.



Reportaje realizado como periodista del Ayuntamiento de Málaga y publicado en el Boletín Informativo de Derechos Sociales

“Estamos convencidos de que el EIS es la mejor forma de trabajar”




Los EIS (Equipos de Intervención Social) se definen, según la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales de la Junta de Andalucía, como equipos, cuyo personal ostentará con carácter preferente la titulación de Trabajo Social, Psicología, Educación Social u otras equivalentes, que realizan las tareas necesarias para el desarrollo de las Prestaciones Básicas del Sistema Público de Servicios Sociales. Francisco Raya, trabajador social, y María Dolores Fernández, educadora social, llevan juntos como EIS desde 2006. Este equipo de profesionales defiende este modelo de actuación social que en la actualidad parece decaer: “Hemos trabajado bien en equipo pero en los últimos años esto se está perdiendo porque es más la demanda que llega para cosas puntuales que el trabajo que se planifica para desarrollar con familias”, afirma Francisco Raya.

¿Cuál es la filosofía de un EIS?, ¿por qué se debería trabajar utilizando este modelo? El equipo de Raya y Fernández defiende que es la manera más efectiva de actuación en el ámbito social, pues “se trabaja con el compromiso de ayudar a los demás, ofrecer recursos a las personas, pensando siempre en el usuario, las familias, el grupo y las necesidades que nos plantean de la forma más positiva para ellos”, dice Raya. En esta línea, Fernández destaca la unión desde el punto de vista profesional y lo que esto conlleva: “Siempre tiene que haber un vínculo: llevarse bien, entenderse bien, asumir ambos la responsabilidad de las cargas de trabajo; crear un buen ambiente entre profesionales es fundamental”.

La coyuntura económica ha supuesto un retroceso en la política de actuación social. “Con la crisis se han puesto al servicio del ciudadano muchos recursos, pero para gestionarlos el personal sigue siendo el mismo; la carga de ese trabajo quita tiempo de la intervención grupal, nos convertimos en ocasiones en meros burócratas”, afirma Raya. Una burocratización del sistema que no ha redundado necesariamente en mejoras para las personas usuarias ni en los recursos humanos de los Servicios Sociales. Por ejemplo, la Ley 26/2015, de 28 de julio, de modificación del sistema de protección a la infancia y a la adolescencia hace hincapié en el trabajo conjunto. Fernández señala la importancia de que se haga una apuesta firme por este modelo de trabajo: “Nuestros responsables tienen que tener el convencimiento de que es la mejor forma de trabajar en equipo de forma multidisciplinar; deben impulsarla, es más eficaz, proporciona mejores resultados y más estimulante para nosotros. El usuario no es único, tiene distintos sistemas de protección relacionados: de salud, laboral, familia, dependencia... Nosotros estamos convencidos de que la mejor forma de trabajar es en EIS”.

La experiencia de Raya y Fernández a lo largo de los años ha creado una gran sinergia profesional. Ambos se coordinan diariamente y planifican su labor en función de sus disciplinas y las necesidades más apremiantes de las personas usuarias. Aunque el trabajo social y la educación social, son ámbitos diferentes están íntimamente ligados a la hora de trabajar como EIS. Mientras Raya, el trabajador social, estudia y diagnostica las problemáticas, Fernández, la educadora social, se encarga de aportar un carácter educativo a la intervención. “Hay que hacer protagonista de esa intervención a la persona; es difícil hacerla comprender que es el centro de la intervención, que no podemos solventarle la vida, nosotros estamos para ayudarles. Hay cambiar el esquema que tienen los usuarios de lo que son los servicios sociales”, dice Fernández. El compromiso de la persona es determinante, pues sin él “lo que hacemos es perpetuar la situación de los usuarios y la dependencia institucional”, añade Raya.

El EIS formado por Dolores Fernández y Francisco Raya, que se asienta en el CSSC de Bailén Miraflores, tiene una trayectoria de trabajo de más de diez años en la barriada de La Corta, catalogada como zona básica desfavorecida, en la que se han tenido que enfrentar a situaciones conflictivas, en una localización deficitaria en recursos y formación. Aquí han trabajado, sobre todo, las problemáticas relacionadas con menores: malos tratos, desprotección... “En La Corta hay muchas intervenciones que se repiten que son las relacionadas con el tema del absentismo y hemos conseguido avanzar mucho. Incluso hoy en día tenemos casos de hijos de las personas que fueron absentistas; en estos 12 años que llevamos ya hemos trabajado con los hijos que a su vez han sido ya padres”, dice Raya.

Otra de las problemáticas sociales más graves y recurrentes en la actualidad, sobre todo en la barriada La Corta, es el desempleo y la falta de vivienda. Hay personas que se convierten en usuarias crónicas, que son difícilmente insertables y vuelven continuamente a los servicios sociales. “Algunas tienen aprobada la ayuda para el alquiler pero no encuentran casa en Málaga”, dice Raya. En la zona de Bailén-Miraflores, donde trabajan actualmente, el equipo de intervención detecta otras problemáticas como dificultades derivadas de la guarda y custodia de los hijos, en las que se implican a través de los juzgados, o problemas que surgen como resultado de los divorcios.

Este equipo se organiza en función de la demanda. “Es un puzzle en el que tenemos que ir dándole respuesta a todo”, afirma Fernández. Encadenan labores de atención directa un día a la semana, visitas, redacción de informes y gestión de prestaciones, entre otras tareas. El equipo prioriza lo urgente, condicionado por una serie de plazos. Aunque hay coordinación interna de centro y dentro del EIS, no disponen de una fórmula entre los equipos para comunicarse y compartir experiencias comunes: “Sería una propuesta maravillosa porque no hay nada fijado, una forma de enriquecernos”, dice Fernández. Otra de las demandas que observan, en cuanto a recursos humanos, es el tercer pilar de un EIS completo: un profesional de la psicología. De las figuras que componen el EIS, la del educador social está relegada y “no se valora igual para completar la plantilla”, según Fernández.

Fernández y Raya han conseguido numerosos logros durante su experiencia como EIS. Buenos resultados que ejemplifican la eficacia de esta forma de trabajo conjunto. Raya señala la importancia del hecho de haber conseguido “la primera niña en La Corta que obtuvo el graduado en Educación Secundaria, un logro que se alcanzó entre todos”. Fernández destaca también el caso de una usuaria que, afirma, “tenemos siempre en mente”. Se trata de una intervención, que mostraba muchos factores en contra, con una mujer a la que al final le concedieron una vivienda, “aún nos llama para felicitarnos las Pascuas”. Experiencias satisfactorias que les llevan a defender esta forma de trabajo aunque, asume Fernández: “Actualmente se carga tanto a los servicios sociales que muchas veces desvirtuamos el trabajo de intervención a las familias porque atendemos más a la demanda inmediata”.

Reportaje realizado como periodista del Ayuntamiento de Málaga y publicado en el Boletín Informativo de Derechos Sociales



lunes, 30 de abril de 2018

El I Plan Transversal por la convivencia y la prevención de la radicalización violenta cumple un año desde su puesta en marcha

La clave del progreso es caminar hacia la interculturalidad y, dentro de este recorrido, el punto determinante es la prevención. Es por ello que en Málaga se desarrolla el I Plan Transversal por la convivencia y la prevención de la radicalización violenta, una guía en la que se plasman las acciones y los objetivos con los que se lucha contra la radicalización al amparo del Plan estratégico nacional. “Trabajamos con las personas para asentar las bases de la convivencia”, expone Lola Aurioles, jefa de servicio de Derechos Sociales. Este Plan Transversal cuenta con un equipo técnico dirigido por tres profesionales de perfil interdisciplinar de intervención social, creado específicamente para el desarrollo de este programa. Marisa Mérida, educadora social, Malika Mouh, experta en mediación intercultural y Lola Aguilar, monitora, nos acercan a los primeros pasos de este Plan que ya lleva un año de andadura. Estas tres mujeres han sido las encargadas de hacer aterrizar este Plan en Málaga gracias a la apuesta política local para trabajar en este ámbito. Como se puede extraer de la propia denominación de este documento, “el Plan se dirige a cualquier tipo de extremismo: social, cultural, conductual, bandas callejeras...”, expone Marisa Mérida. El programa focaliza su actividad tanto en la ESO, o en la Universidad, como en las redes sociales, las personas usuarias de los centros sociales, las nuevas personas residentes y las asociaciones. Málaga es pionera. Como afirma Lola Aurioles: “en relación a otros planes, la importancia de este, el énfasis se sitúa en la prevención, en el ámbito social, y no en el de seguridad”. En este sentido, el programa cambia el punto de vista y se centra en los grupos más vulnerables: mujeres, jóvenes, menores no acompañados y extuelados, inmigrantes y personas sin hogar. Aunque “no hay un perfil definitivo para establecer los factores y las causas de la radicalización, ha variado muchísimo en los últimos años”, explica Malika Mouh. A lo que Lola Aurioles añade: “los perfiles que antes aparecían en los medios de comunicación han cambiado actualmente; las redes sociales influyen y la juventud es un factor de riesgo”. En el Plan Transversal de Málaga, la relación entre jóvenes y redes sociales es uno de los puntos estratégicos del programa preventivo. Nuestra ciudad comparte las pautas de otras instituciones internacionales que trabajan en esta materia. La propia ONU quiere involucrar a las redes sociales en la lucha contra el yihadismo, pues le otorga la máxima relevancia a éstas. El director ejecutivo del Comité contra el Terrorismo de la organización supranacional (CTED), Jean-Paul Laborde, exponía ya en 2015 la importancia de involucrar a la sociedad civil, la empresa privada y el núcleo de las redes sociales en desarrollar una estrategia efectiva para combatir el terrorismo. En esta línea, un estudio de octubre del año pasado realizado por la Universidad de George Washington concluyó que, tanto Twitter como el resto de redes sociales, deberían tener en consideración la aplicación de diversas medidas preventivas que les permitiesen controlar el surgimiento de nuevos extremistas. Proteger y concienciar a jóvenes sobre las técnicas de manipulación que se utilizan desde los grupos violentos para reclutar, crear redes de activistas para defender los derechos humanos en la red y desarrollar un léxico que desvincule el Islam con el terrorismo son varios de los objetivos incluidos en el Plan Transversal contra la radicalización. Las estrategias clave que se han ejecutado en este primer año de trabajo han estado orientadas a la colaboración institucional a nivel local e internacional. La formación para el equipo de profesionales sociales de los CSSC en materia de prevención contra la radicalización ha sido una de las prioridades en este tiempo. Ésta es fundamental para que, desde los servicios sociales y las asociaciones tengan las herramientas para detectar posibles casos de personas radicalizadas o susceptibles de serlo. Los planes de lucha contra la radicalización en Europa están poniendo el foco en el entorno de las personas vulnerables. Las mujeres son un colectivo determinante a tener en cuenta en el trabajo de prevención, pues, según Marisa Mérida “las mujeres son el soporte ideológico y un papel prioritario en la familia”. En el mundo han surgido diferentes iniciativas que han unido a madres de jóvenes que se incorporaron a los grupos de combatientes del autodenominado Estado Islámico. La ONG austriaca Mujeres sin Fronteras, una de las impulsoras del proyecto Escuela de madres, es uno de los ejemplos más importantes. En este reportaje del Huffington Post se relata la experiencia de estas personas y su trabajo divulgativo. La igualdad de género y la promoción de la mujer están muy vinculadas a este programa. Desde el Área de Derechos Sociales se está trabajando especialmente para fomentar el papel de las mujeres musulmanas en la participación y el liderazgo, a través de talleres de capacitación sobre la prevención del radicalismo en jóvenes y charlas formativas sobre salud, educación, derechos familiares, recursos sociales... En la lucha contra la radicalización, el empoderamiento de las mujeres, su posición como pilar para la buena convivencia, las convierte en un referente moral de la sociedad. No han existido planes contra la radicalización hasta 2005, aunque los programas de prevención comenzaron en 1995. “No ha habido planes específicos pero se aborda el tema en todos los de prevención social”, afirma Lola Aurioles. El actual tiene vigencia hasta 2020. Hasta hoy, de las 245 medidas planteadas, se han implementado 82. En la actualidad se siguen desarrollando los protocolos y las herramientas para seguir avanzando en él. Este Plan, como la mayoría de este tipo, no es un documento estático, cerrado. La sociedad cambiante de hoy en día exige redefinir constantemente las actuaciones, por lo que en el futuro se redactarán nuevos planes, más si cabe si los casos de violencia de carácter extremista se siguen reproduciendo en las ciudades. La pluralidad y la convivencia histórica entre las diferentes culturas en la ciudad favorece el camino hacia la interculturalidad; unas coordenadas en las que la cohesión social sea una constante y se reproduzca generación tras generación.


Reportaje realizado como periodista del Ayuntamiento de Málaga y publicado en el Boletín Informativo de Derechos sociales  

viernes, 30 de marzo de 2018

Conciliar para vivir


La sociedad está cambiando. El papel de la mujer ha evolucionado a lo largo del siglo XX hasta llegar a ser, en la actualidad, un pilar fundamental. Su incorporación al mercado laboral, su lucha por los derechos fundamentales, su defensa para la transformación de los roles... Avances en la política, la economía y la cultura que plantean un enfrentamiento entre la tradición y la contemporaneidad en cuanto a que el ámbito laboral y familiar es aún difícil de compatibilizar. El feminismo se mueve con el objetivo de que estos progresos conduzcan hacia una sociedad más concienciada ante las carencias que generan la desigualdad de género y se evidencien las soluciones.

“Hacer compatibles dos o más cosas”, es la segunda definición que la RAE da al verbo “conciliar”. Pero, ¿de qué hablamos cuando usamos el término “conciliación” en relación a la igualdad? La lucha por la conciliación incluye a hombres y mujeres, pues es una necesidad de ambos. Sobre la conciliación, que es uno de los 9 ejes del II Plan Transversal de Género municipal (PTG) giró la campaña de Igualdad del Ayuntamiento de Málaga para el 8M, Día de la Mujer. El Plan, que vertebra política y actuaciones para “crear las condiciones necesarias para facilitar a la población de Málaga la conciliación de la vida profesional, personal y familiar, así como favorecer el desarrollo de la igualdad real entre la ciudadanía”, tiene dos objetivos: adecuar y promover medidas de conciliación para mujeres y hombres y propiciar un cambio de actitudes respecto a la organización del trabajo y la vida social. Partiendo de estos principios se llevan a cabo desde el Área una serie de acciones que van desde los bancos del tiempo, talleres de corresponsabilidad  y distribución de los cuidados en los distritos, hasta cinefórums y ciclos de conferencias. El último informe bianual del II PTG refleja datos positivos, ya que se pusieron en marcha 76 medidas cifra muy por encima de las 19 que había planificadas en un primer momento.

“Todas las personas necesitamos compaginar el trabajo remunerado con el trabajo doméstico no remunerado. Por eso no solo hablamos de conciliar el ámbito laboral o familiar, sino que además incluimos el tiempo personal, porque éste es esencial como vía para el autocuidado, el equilibro personal, la salud y el mantenimiento de los proyectos vitales”, afirma Montse Clos, agente de Igualdad en el Distrito Palma-Palmilla. Angélica Cuenca, jefa de Negociado de Violencia de Género del Área de Derechos Sociales, en esta misma línea dice que la conciliación es “una manera de gestionar tu tiempo libre, tu tiempo laboral y tu vida personal de una manera racional, más razonable y que te genere un equilibrio tanto laboral, familiar, emocional y mental”. Así opina también Nuria Manzanares, agente de Igualdad del Distrito Centro: “la conciliación consiste en poder llevar con facilidad y plenitud la vida laboral y familiar”.

“El conflicto entre vida familiar y vida laboral posee una enorme trascendencia. La tensión no resuelta entre el trabajo reproductivo (el propio del ámbito familiar y doméstico) y el trabajo productivo (el propio del ámbito laboral y mercantil, exterior a
la familia) encierra una amenaza para la reproducción misma de la sociedad: es decir, el conflicto entre vida familiar y vida laboral pone en cuestión el contrato entre sexos y el contrato entre generaciones sobre los que descansa, básicamente, la reproducción social”, expone el estudio Conciliación de la vida familiar y la vida laboral: Situación actual, necesidades y demandas del Instituto de la Mujer.

En España, según el informe publicado en diciembre de 2015 por el Instituto de Política Familiar: “la conciliación laboral y familiar en es cada vez más defectuosa debido a la incorporación de ambos cónyuges al mercado de trabajo y al alargamiento de los horarios laborales”. La agente de Igualdad Nuria Manzanares defiende que “sobre el papel hay cosas que benefician a la conciliación, aunque el problema es que empresas y organismos públicos en sus convenios no las aplican”. Opinión con la que coincide la Angélica Cuenca: “las leyes están vacías si no se dotan de personal y de recursos, si no se llevan a cabo no tienen ningún tipo de repercusión”. La Ley Orgánica 3/2007 de 22 de marzo, para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres y la Ley 12/2007 de 26 de noviembre, para la Promoción de la Igualdad de Género en Andalucía, “asumen  medidas destinadas a favorecer el acceso y la permanencia de las mujeres al empleo; encontramos un capítulo que se refiere a la necesaria conciliación de la vida laboral, familiar y personal; es necesario que estas leyes se cumplan”, afirma Montse Clos.

Los españoles están entre los europeos que más horas trabajan al año, según la OCDE. Además, los trabajadores españoles tan solo pueden dedicar 3,3 horas de media al hogar y a la familia, siendo las mujeres (con 4,29 horas) las que dedican más tiempo, según cifras extraídas por el IPF. Nuria Manzanares aboga por tomar ejemplo de los países del Norte de Europa, como Islandia, para comenzar a progresar en el ámbito de la conciliación. Sugerencia a la que se suma Montse Clos: “Desde el año 2003, los islandeses tienen un sistema único de bajas parentales que concede a las parejas nueve meses de permiso para atender a sus hijos recién nacidos. La madre dispone de tres meses, al igual que el padre (un derecho no transferible a la madre), y cuentan con tres meses adicionales que ambos progenitores pueden repartirse según les convenga. Además, los niños y niñas islandeses acuden a guarderías públicas financiadas por el estado. Actualmente es uno de los países con  una de las tasas de fertilidad más altas de Europa, dos hijos por mujer, y tiene el más alto nivel de empleo femenino del mundo, superior al 80%”.

Mientras, en nuestro país, “aunque ya había muchas carencias en relación a la conciliación, la reforma laboral nos ha hecho volver hacia atrás aún más”, dice Manzanares. Cuenca lo achaca a que “el sistema del libre mercado y el neoliberalismo valora la producción por encima de todo y deja a un lado la vida personal, familiar, laboral y el bienestar de la ciudadanía en general”. El presentismo en el trabajo tampoco favorece la conciliación, aunque Manzanares piensa que “es necesario porque la presencia física te hace visible, te aumenta la visión en la resolución de conflictos, el contacto con otras personas… todo ello enriquece”. Opinión que Cuenca no comparte: “En este sistema en el que estamos, de producción, de libre mercado, de neoliberalismo extremo y pornográfico, no se valora la productividad de las personas, no se hace un diseño del puesto de trabajo; no vale de nada estar delante de un ordenador si no estás produciendo. Si trabajásemos por objetivos, se podría trabajar tanto desde casa como desde París, el tiempo que se dedicara se estaría produciendo, se podría conciliar y seríamos más felices”.

Otra problemática que ataca a la conciliación es el mobbing maternal, una “lacra” laboral que impide que muchas trabajadoras puedan ser madres al poner su puesto de trabajo en peligro por ello, denuncia el Instituto de la Mujer. Cuenca expone que “las empresas no tiene por qué tener la culpa de esto, ya que están educadas en la misma mierda que están educadas las demás: consumir, producir, dinero... El Gobierno, a través de sus leyes y sanciones es quien tiene que procurar dar una compensación económica a la empresa para que una mujer cuando decida quedarse embarazada o coger su permiso no tenga ningún tipo de consecuencia negativa”. A lo que añade que “es el Gobierno quien tiene que velar por todo eso; la igualdad, la prevención de los diferentes tipos de violencia hacia las mujeres, la conciliación y la corresponsabilidad no se pueden dejar a la buena voluntad, son cuestiones de estado, del sistema organizativo y de política. Hay que tener en cuenta que estamos en un paraguas político que no favorece el sistema social: van a otra cosa y si queda dinero paran”. Clos añade que “las mujeres se ven expuestas a conductas de hostigamiento, sufren situaciones tales como no ser contratadas, ser degradadas de sus funciones, disminución de su salario, presión para renunciar voluntariamente, la no renovación del contrato, el despido…”

Una mala conciliación también propicia el retraso en la maternidad y la reducción de la natalidad. Clos defiende la puesta en marcha de leyes públicas “para romper la dinámica de que las mujeres tengamos que decidir entre una vida familiar o una laboral. Por un lado,  necesitamos que existan servicios públicos de cuidados que nos permita resolver nuestras necesidades de cuidados. Por otro, entender que cuidar es una responsabilidad colectiva y no un asunto de mujeres. Es necesario generar una estructura social y económica que sitúe los cuidados en el centro de la vida. Cuando las mujeres sintamos que no necesitamos “elegir”,  la natalidad se normalizará de forma natural”.  Angélica Cuenca añade: “Las mujeres son casi siempre las que se piden la reducción de jornada para cuidar a los descendientes, lo que conlleva una reducción de salario. Si estaban en pareja y se separan, han estado cobrando menos, su cotización también es menor y, en consecuencia, el paro que cobrarán también lo será: todo suma”.

Soluciones posibles para comenzar a cambiar la situación de la conciliación serían: “romper con roles y estereotipos sexistas que involucran con exclusividad a las mujeres dentro de los hogares en el trabajo de cuidados, es vital que los cuidados estén basados en una responsabilidad colectiva. La sociedad también debe responsabilizarse de su parte y generar recursos y políticas que cuiden de la ciudadanía. Es necesario construir alianzas entre las familias, el mercado económico y las políticas públicas”, afirma Clos. Manzanares también apuesta por tomar medidas de “flexibilidad horaria, permisos para cuando menores o mayores se ponen enfermos sin afectación económica… La agente de Igualdad en el Distrito Palma-Palmilla agrega que “la ley de igualdad posibilita el derecho a solicitar excedencias por cuidado a familiares, pero esta no es una opción posible para muchas personas que no pueden dejar de trabajar; en estos casos es necesario reforzar la ley de Dependencia de tal forma que resuelva las necesidades reales de las personas”. Es un punto de vista que comparte Cuenca, que afirma: “Si la sociedad cambia a la política, la política también puede cambiar a la sociedad. Se tienen que desarrollar unas medidas muy completas desde la política, las leyes y desde la sociedad también reivindicándose. Todas las personas tenemos culpa de eso”.


El factor sociocultural es definitivo para que se reproduzcan las costumbres: “La cultura de cuidados en España está muy arraigada”, expone Angélica Cuenca. “La educación que tenemos en género nos pesa como una losa. Hay mujeres que intentan quitarse piedras de la mochila, pero no hay que escatimar el daño que nos hace a las mujeres la tarea de los cuidados. Que nosotras tomemos un tipo de decisiones con respecto a la conciliación tiene muchísimas más consecuencias a nivel social, emocional y familiar que para los varones. No hay un libre albedrío, tanto las mujeres como los hombres estamos educados para seguir un camino”.

Reportaje realizado como periodista del Ayuntamiento de Málaga y publicado en el Boletín Informativo de Derechos sociales 

martes, 20 de febrero de 2018

Salud, memoria y dignidad


“El gran reto que tiene nuestra sociedad actualmente no es vivir más años, es vivir esos últimos años en plenitud”, afirma José Manuel Marín, médico encargado de la parte sanitaria geriátrica de Bienestar Social. Teniendo en cuenta esta premisa, dado el aumento de la esperanza de vida en los últimos años, el objetivo de las políticas de envejecimiento activo es evitar que las personas vivan sus últimos años con altos niveles de dependencia, mejorando la capacidad de gestionar su propio proceso de envejecimiento en un ambiente de seguridad, participación, salud...

El Centro de Envejecimiento Saludable aglutina el fuerte de las políticas de prevención del deterioro cognitivo del programa de entrenamiento de memoria que tiene el Ayuntamiento desde el año 1998. Este programa, que se hace en todos los distritos y aglomera labores como la evaluación o administración “tiene el reto de sensibilizar a la gente que va envejeciendo de que tener problemas de memoria no es normal de la edad”, afirma Marín. Además, también se encarga de realizar estimulación cognitiva a grupos de pacientes con demencia mediante “una forma más integral, trabajando la parte psicológica, efectiva, funcional y familiar, no solo con fármacos”, afirma el médico geriatra.

El Centro de Envejecimiento de Donoso Cortés nº4, que nació en el año 2011, tiene el objetivo de sensibilizar a la gente y diseñar estrategias para el envejecimiento saludable desde el punto de vista cognitivo. En él trabajan 4 profesionales de la psicología, una enfermera y un médico. Realizan 34 talleres preventivos de memoria al año para población sana, con una duración de dos meses y medio cada uno, también atienden a 4 grupos de pacientes con demencia y a 7 grupos en el aula cognitiva de Gradior, con los que se intenta ralentizar el detrimento cerebral de estas personas. Este último programa es utilizado con pacientes diagnosticados con algún tipo de deterioro cognitivo, para los que se crea un circuito generado de manera manual dependiendo de sus necesidades. Se estima que han participado en estas actividades unas 9.000 personas durante estos años. “Las personas pueden acceder a los talleres directamente a través de sus centros de servicios sociales comunitarios, de sus asociaciones, a través de la página web o derivadas por profesionales, aunque también nos desplazamos a los distritos”, comenta Marín.

“El propósito particular para el año 2018 de la Sección de Mayores del Área de Derechos Sociales es el traslado de este Centro de Envejecimiento Saludable a Calle Carril: un lugar más céntrico, visible, amplio y con más proyección”, expone Francisca Ramos, Jefa de la Sección. La nueva sede contará con un conjunto de viviendas de 38 alojamientos en el Distrito Centro, promovido por el Consejo Sectorial de Mayores, y en la parte baja se encontrará el centro base, donde se aglutinará la recepción de la demanda para talleres de memoria, demencia y talleres de cuidadores. “Nos vamos con la misma estructura que tenemos a un centro habitacional con mejores instalaciones y zonas comunes”, explica Marín.

“Comúnmente, las personas que acceden a nuestro centro tienen problemas de hipertensión, azúcar, colesterol (que puede provocar problemas vasculares), inicios de deterioros cognitivos, demencias en estadios leves, problemas de movilidad o depresiones”, dice Nora Páez, psicóloga del CES. Asimismo, la mayoría de las personas que acuden son mujeres, algo que la especialista achaca a que “normalmente las mujeres nos preocupamos más por hacer cosas para mejorar nuestro estado de bienestar general, por lo que mujeres y hombres tenemos formas totalmente diferentes de envejecer”. Aunque, como expone María León, enfermera geriatra, “los síndromes demenciales con más frecuentes en las mujeres”.

“La atención global a los pacientes con demencia es muy precaria, aunque la gente cada vez tiene más conocimiento de que hay que hacer algo más que tomar una pastilla”, dice Marín.  “El actual sistema es deficiente, nosotros hacemos un ápice pero en la mayoría de los casos simplemente se diagnostica la demencia y poco más, se banaliza, se cree que es algo propio del envejecimiento”, explica la enfermera. Según la OMS: “Los sistemas de salud de la mayoría de los países no están bien preparados para hacer frente a las necesidades de estas personas, que suelen padecer varias enfermedades crónicas y síndromes geriátricos. Es preciso que los sistemas brinden servicios integrados y específicos para los ancianos que les ayuden a conservar sus facultades”. León apuesta por empezar mejorando la formación de los profesionales y concienciando a la sociedad para progresar en la atención a estos pacientes, ya que “cuando se presentan temas así en las familias todos se desbordan, pero en el mejor de los casos se implican”, afirma León. “Por lo general una demencia es una enfermedad familiar”, expone Páez, ya que al recibir el diagnóstico hay que cambiar toda una estructura de vida. “Tenemos un taller orientado a las familias o los cuidadores de los pacientes que vienen al taller de estimulación cognitiva; es un grupo de autoayuda y psicoeducativo en el que explicamos en qué consiste la enfermedad y los orientamos en todas las etapas”, dice la enfermera. Desde el centro tienen reuniones con las familias, acuden a las evaluaciones de los pacientes e, incluso, les asesoran en cuanto al camino a seguir. “Cuando no podemos hacer nada más con los pacientes también les aconsejamos acerca de las ayudas que se ofrecen o sobre de la Ley de Dependencia”, explica la psicóloga Nora Páez.

“Las cosas han cambiado en los últimos años: los diagnósticos son más específicos. Actualmente no hay cura para las demencias, pero hay mejor calidad de vida y la perspectiva es buena”, expone Páez. Se utilizan parches transdérmicos para la medicación a través de la piel o terapias no farmacológicas en los tratamientos. “Aunque nosotros estamos solo para una fase leve moderada, cuando el paciente va avanzando no tiene sentido hacer una terapia tan corta, por lo que se deriva para la ley de Dependencia en un centro de día, aunque muchos se quedan en su casa”, explica León.  Según el análisis CES: “Son numerosos los estudios que evidencian que aquellos mayores con mayor índice de participación social y en actividades diversas de ocio y tiempo libre (voluntariado, baile, lectura, juegos de mesa, manualidades, etc.) tienen un menor riesgo de deterioro cognitivo y de desarrollar demencia”.

Como expone la Organización Mundial de la Salud, en muchas sociedades tradicionales las personas de edad son respetadas como “nuestros mayores” mientras en otras se crean estereotipos a causa de su edad o directamente se las discrimina. “Si queremos construir sociedades cohesivas, pacíficas, equitativas y seguras, el desarrollo tendrá que tener en cuenta esta transición demográfica y las iniciativas tendrán que aprovechar la contribución que las personas mayores hacen al desarrollo y, al mismo tiempo, garantizar que no se las excluya”.

Reportaje realizado como periodista del Ayuntamiento de Málaga y publicado en el Boletín Informativo de Derechos sociales 

sábado, 27 de enero de 2018

Cuando lo importante no es ganar

“La inserción social se define como el trabajo que se realiza con las personas que por su trayectoria o por su entorno no están dentro de una línea general de acceso a recursos normalizados”, dice Mª Ángeles Olalla Núñez, directora del Centro de Servicios Sociales Comunitarios Distrito Ciudad Jardín. En este marco trabaja junto a un equipo de profesionales basándose en diversos programas integrales: Prevención de la marginación e inserción social, Cooperación social (trabajando en apoyo a asociaciones de solidaridad), Trabajo social de zona (información, valoración y orientación) y Familia y convivencia (alojamiento alternativo, ayuda a domicilio, tratamiento y apoyo familiar, aula de educación familiar).

 “La problemática más frecuente que hemos tenido en los en los últimos años nació con la crisis; se acrecentó el tema de las prestaciones económicas ya que el distrito es de clase media trabajadora y cuando llegó la crisis golpeó a estas familias, muchas de las cuales nunca antes había acudido a servicios sociales”, comenta la directora del CSSC Ciudad Jardín. Entre los programas que tienen en marcha en el centro, el de Prevención de la marginación e inserción social da muy buenos resultados en jóvenes y familias. Dentro de este Programa se encuentran proyectos como el Taller de deportes, el Taller de prevención y erradicación del absentismo escolar, el de Educación en el ocio y tiempo libre y de Prevención de riesgos e integración social.

De entre estos proyectos, el Taller de deportes tiene una especial relevancia para unos 120 chicos y chicas del distrito. Es una iniciativa de gran recorrido en el tiempo cuyos fines no han variado, aunque sí ha progresado en sus formas y metodologías. Jesús Valera lleva tres años en Ciudad Jardín como monitor de prevención trabajando para este taller, es educador social y experto en drogodependencia. “El deporte es una herramienta para acceder a los jóvenes”, afirma Valera. El taller tiene varios objetivos fundamentales que se trabajan desde la transversalidad: crear conciencia de grupo, fomentar el compañerismo, motivar un hábito de vida saludable y promover el espíritu de superación.

Las edades de los niños y niñas que participan en los diferentes equipos y categorías de fútbol sala (el deporte principal del taller, aunque también realizan excursiones y actividades extraordinarias como snorkel o hípica) tienen edades comprendidas entre los 6 y los 16 años. La labor de Jesús Valera baila entre la de entrenador y docente, lo que le permite conocer los problemas que pueden estar sucediendo a su alrededor: “Yo soy una figura, un referente distinto con el que pueden hablar de cosas que con el profesor no hablan”. Estar al tanto del rendimiento académico, de la asistencia a clase, es una información muy valiosa que el resto de profesionales del equipo utiliza en otros proyectos como el Taller de prevención y erradicación del absentismo escolar. Si hay constancia de que el alumnado supera el número de faltas sin justificar, “las educadoras sociales, siendo el 2º nivel de protocolo, intentamos averiguar las razones por las que ocurre mediante entrevistas con las familias, visitas y seguimiento”, dice Yasmina Ouahabi, educadora social del centro. Las causas por las que se produce el absentismo, según observa Gregoria González, educadora social, “están relacionadas con un bajo nivel formativo de los padres y madres, o por dificultades de conciliación familiar y laboral”.

Un caso particular que vivieron fue el de una joven que tenía un rendimiento muy pobre en la escuela: “Suspendió todo, al final de curso aprobó con sobresalientes. La niña no carecía de capacidad, sino que le faltaba motivación”. Jesús Valera recalca el valor del compañerismo en los equipos, pues se animan constantemente a estudiar y están muy pendientes de los deberes y las tareas.

Ciudad Jardín es uno de los 5 centros de Málaga que tienen un convenio de colaboración con Cibercaixa, cuyo objetivo de atender a menores en horario extraescolar. “Realizamos diferentes actividades con los niños y niñas, de 6 a 12 años, que acceden al espacio: apoyo escolar, acercamiento a las nuevas tecnologías y tareas, dentro del programa “Tienes talento”, para descubrir las capacidades de los niños y niñas”, explica Marina Fernández, monitora de prevención. “Actividades, de las que disfrutan actualmente 22 menores, con las que se refuerza la higiene personal, la buena alimentación, los valores adecuados y ayudan a reconocer circunstancias sociofamiliares”, continúa Fernández.

La comunicación con las familias es esencial en el taller, Jesús Valera afirma que tiene mucho contacto mediante un grupo de WhatsApp: “Los padres y madres
me informan de cómo van en el colegio y me mandan las notas”. Para él, fútbol sala no es un taller al uso, es una herramienta con fines sociales, a diferencia de un taller convencional. Como resume Yasmina Ouahabi: “Se trata de que los adolescentes hagan un buen uso del tiempo libre”. El propósito es más elevado: Se intenta normalizar a los niños lo máximo posible, que tengan un sitio con valores adecuados y unas normas que cumplir.

Lo de menos es ser buen deportista. En este taller, el equipo de profesionales presta poca atención a las victorias o las derrotas, pues lo primordial es que los chicos y chicas estén al día en los estudios y que su comportamiento se adapte a los valores que enseñan a diario: “Viernes y sábados competimos en una liga municipal; es un incentivo para que participen. Es importante porque solo son convocados a los partidos quienes se portan bien y vienen a los entrenamientos; es indiferente que jueguen bien o mal”, dice Valera.

Los niños y niñas también mejoran la comunicación interpersonal con el programa de Educación en el ocio y tiempo libre, mediante el que se organizan salidas lúdicas y culturales como a Aquavelis: “Se intentan hacer actividades que interesen a los jóvenes y a nosotros socialmente”, explica Montse Sánchez, educadora social. Un proyecto que da cabida también a personas de otras edades, por ejemplo con la salida a la Feria de Málaga o la cena de Navidad para las personas mayores que reciben ayuda a domicilio. “Se facilita que estas personas vayan a sitios a los que habitualmente no podrían”, afirma Sánchez.

“Me da igual la competición; que ganen o pierdan; esto no es una cantera y siempre se lo dejo claro a los padres cuando empezamos el curso; no somos un equipo al uso: quiero que sepan lo que saben hacer, se porten correctamente y apliquen lo que han aprendido en el campo”, dice Valera. Es la premisa de estos proyectos, que van más allá del deporte o de las actividades lúdicas en sí. La inserción social es la meta, la victoria.


Reportaje realizado como periodista del Ayuntamiento de Málaga y publicado en el Boletín Informativo de Derechos sociales 

lunes, 25 de diciembre de 2017

Las Agrupaciones de Desarrollo: una nueva mirada de los proyectos sociales


La Comisión Europea define las Agrupaciones de Desarrollo como “asociaciones estratégicas” que reúnen a los agentes apropiados de una zona o sector que tengan interés en cooperar para “desarrollar un enfoque integrado sobre problemas multidimensionales”. Estas agrupaciones fueron introducidas por EQUAL como una nueva forma de diseñar y ejecutar los proyectos. EQUAL es “la Iniciativa Comunitaria de Recursos Humanos que, cofinanciada por el Fondo Social Europeo (FSE) promueve, en un contexto de cooperación transnacional, nuevos métodos de lucha contra las discriminaciones y desigualdades de toda clase que se producen en relación con el mercado de trabajo”.

El Ayuntamiento de Málaga, a través del Área de Derechos Sociales, colabora con las entidades sociales impulsando estas Agrupaciones de Desarrollo para aunar esfuerzos, recursos e ideas en ámbitos diferentes. En la actualidad tiene en marcha las de Prevención de adicciones, Unidos contra el cáncer, Puerta Única, Prevención del Suicidio, LGBT, Infancia y familia, Málaga Ciudad Saludable y Plan Transversal por la Convivencia y la prevención de la Radicalización Violenta.

Auxiliadora Martínez Moreno, jefa de Servicio de Acción Comunitaria y  Dependencia explica que “una Agrupación de Desarrollo es una metodología de trabajo integrada y formada por representantes del tejido asociativo y por un equipo técnico y de personal funcionario del área competente”. Por su parte, María Dolores Aurioles Florido, jefa de Servicios de Derechos Sociales, expone que “el objetivo que comparten todas las asociaciones que forman parte de una agrupación es el mismo: entienden que su prioridad la comparten también otros y creen que la alianza de los intereses entre el tejido asociativo y la administración es útil y común”.

Una Agrupación de Desarrollo, según su enfoque, se puede clasificar en: Geográfica, cuando aborda problemáticas relacionadas con la situación socioeconómica de un territorio; o Sectorial, cuando trata problemáticas de un sector social o económico concreto o, excepcionalmente, se centra en las causas de discriminación de uno o varios grupos específicos. Toda agrupación debe incluir aquellos agentes clave capaces de afrontar el ámbito de actuación de su proyecto: autoridades públicas, asociaciones sin ánimo de lucro, interlocutores sociales, así como cualquier otro tipo de entidad que pueda contribuir al éxito del proyecto.

“El primer paso para empezar a constituir una agrupación lo da la administración con el fin de compartir el objetivo común, rentabilizar recursos, hacer equipo e ir de la mano y sumar esfuerzos”, comenta María Dolores Aurioles. La primera que nació fue la Agrupación de Desarrollo de Prevención de adicciones en 2005, seguida en 2008 por la de Atención a Personas Sin Hogar de Málaga y en 2012 la de Unidos Contra el Cáncer. En 2013 se conformó la Agrupación de Desarrollo LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales) y en 2014 se crearon la de Prevención del Suicidio y Málaga Ciudad Saludable. En 2015 se constituyó  la de Menores y Infancia. En el mismo año se aprobó el Plan Estratégico Nacional de Lucha contra la Radicalización violenta, siendo Málaga elegida por el Ministerio del Interior como ciudad piloto para la implementación de dicho plan estratégico, iniciándose así la agrupación para el Plan Transversal por la Convivencia y la Prevención de la Radicalización Violenta. “Todas las agrupaciones son muy importantes”, afirma Auxiliadora Martínez.

En 2015 se contaba con 7 agrupaciones que ya englobaban a unas 66 entidades sociales. Un número que ha aumentado considerablemente en estos dos últimos años, ya que “surgen nuevas realidades y nuevas necesidades (la sociedad es cambiante) además, también vamos de la mano de una agenda política”, aclara Auxiliadora Martínez. “El tejido asociativo en estos últimos 5 años se ha desarrollado de forma muy activa y ha empezado a profesionalizarse mucho. Las entidades han comenzado a dotarse de herramientas técnicas y de un equipo técnico que hace un trabajo muy importante que complementa el nuestro; desde este impulso es cuando nosotros como administración vemos la oportunidad para hacer alianzas, ya que los proyectos europeos están basando en alianzas todo el trabajo social”, expone María Dolores Aurioles. “Trabajar en solitario en esto no sirve absolutamente de nada, trabajar en equipo probablemente es mucho más rentable socialmente”, confirma la jefa de Servicio de Derechos Sociales.

Desde las Agrupaciones de Desarrollo se llevan a cabo numerosas actuaciones, una de ellas muy significativa es la que tuvo lugar el pasado 3 de diciembre en la calle Alcazabilla: el Mercadillo solidario. Esta actividad deriva de la Agrupación de Desarrollo Unidos contra el Cáncer, compuesta por 9 entidades: FMAEC, Fundación Teodora, Asamma, Cudeca, AECC, Avoi, Ronald McDonald, Luis Olivares, y Cesare Scariolo. Otras actuaciones destacadas de esta agrupación son la conmemoración del Día Mundial de Lucha Contra el Cáncer Infantil y la Conmemoración del Día Mundial de Lucha Contra el Cáncer de Mama. “En la agrupación Unidos contra el cáncer nos reunimos de forma intensa 6 meses al año y de forma puntual el resto del año; es una agrupación formada por 8 entidades que han llegado a acuerdos para colaborar juntas en ciertas actuaciones, como la carrera de la mujer, que la hace Igualdad”, explica María Dolores Aurioles.

En el Mercadillo Solidario Unidos contra el Cáncer “cada una de las entidades vende todo aquello que hace durante el año, como ropa o bisutería. El Pimpi colabora estrechamente con ellas dando también  una chocolatada a las 17:00 horas; después, a todas aquellas personas que gastaron 10 euros, este año, por primera vez, le dieron una tapa y un refresco; vemos así como la iniciativa privada, en este caso El Pimpi, se van sumando y apoyan a las entidades”, comenta la jefa de Servicio de Derechos Sociales. “Son políticas de responsabilidad corporativa”, asegura la jefa de Servicio de Acción Comunitaria y  Dependencia.

“El Mercadillo ha cambiado mucho, ya que los primeros años lo hacíamos en sitios privados, en hoteles, pero para un ciudadano no es lo mismo pasar por una calle y ver directamente que está allí”, aclara María Dolores Aurioles. “El gran salto fue salir a la calle; también es muy importante el voluntariado que respalda a las entidades y ayuda a las personas que acaban de caer en el cáncer y no saben cómo orientarse, qué es lo que les va a pasar, a qué lugar tiene que acudir...”, esclarece María Dolores Aurioles. “El Mercadillo Solidario se ha convertido en un referente”, afirma Auxiliadora Martínez.


Reportaje realizado como periodista del Ayuntamiento de Málaga y publicado en el Boletín Informativo de Derechos sociales 

viernes, 1 de diciembre de 2017

Unanimidad por el futuro


“La participación infantil consiste en que, cumpliendo la Convención de los Derechos del Niño que se aprobó en el año 1989, hacer efectivo el artículo 12, que habla de que los niños y niñas tienen derecho a ser escuchados y a que sus opiniones se tengan en cuenta”. Así define Manuela González, coordinadora del proyecto de Participación Infantil de Málaga, este concepto moderno y en pleno crecimiento. La Convención, firmada por todos los países; sin ratificar únicamente por EE.UU. y Sudán del Sur; insta a los Estados en sus dos puntos fundamentales a “garantizar al menor que esté en condiciones de formarse un juicio propio, el derecho a expresar libremente sus opiniones sobre los asuntos que le afectan y que tales opiniones sean debidamente tenidas en cuenta”. Como explica González, la participación consiste, en definitiva, “en darles un espacio para que puedan expresar libremente lo que piensan y que se les escuche”.

¿En qué punto se encuentra Málaga respecto a este ámbito? La capital de la Costa del Sol está incluida en el Programa de Ciudades Amigas de la Infancia desde 2010. Es un programa de UNICEF cuyo objetivo es contribuir a mejorar las condiciones de vida de los niños, niñas y adolescentes mediante la promoción y la implantación de políticas municipales eficaces que garanticen su desarrollo integral con un enfoque de derechos. Ya desde 1995, el Ayuntamiento viene trabajando en esta dirección, con el compromiso expreso de que todos los derechos de la infancia se cumplan, y específicamente, el de que niñas y niños sean escuchados.

Con respecto a esta política de democracia infantil “Málaga tiene abiertas dentro del proyecto varias líneas, como la Red Municipal de Centros escolares por la participación, cuyo propósito es atender a las demandas del alumnado, pues son quienes viven la calle y muchas cosas de las que piden quizá no son tenidas en cuenta por el Ayuntamiento”, explica González. La intención es que todos los centros educativos de la ciudad se sumen a esta red, que en la actualidad integra 73 escuelas e institutos.

Como miembro de las Ciudades Amigas de la Infancia, Málaga acude cada dos años a los Encuentros de Consejos de Participación Infantil y Adolescente. Son espacios donde niños y niñas de distintos municipios del país debaten sobre asuntos que les preocupan. En 2016, representantes de la juventud española redactaron el Manifiesto de Santander, en el que expusieron sus demandas a nivel de educación, igualdad de oportunidades, bienestar y política. La necesidad de fomentar espacios de encuentro y de convivencia con gente de diferentes razas y culturas, una educación más práctica que teórica, acabar con la guerra y las fronteras fueron algunas de las demandas y conclusiones a las que llegaron de acuerdo común. Ana María Ordóñez, Sonia Rodríguez y Lorena Gómez, trabajadoras del CEMAIF, coinciden en que las peticiones realizadas por la juventud suelen estar dirigidas a la mejora de sus centros educativos y a las zonas en las que viven: se quejan de la falta de vigilancia policial en los espacios públicos; pues se sienten desprotegidos, reclaman más zonas verdes, mejor limpieza de las calles, toldos para los patios...

Roger Hart, profesor de psicología y geografía de la Universidad de Nueva York y experto en derechos de la Infancia entiende participación infantil como “algo dinámico, circular, flexible y adaptable al contexto y circunstancias”. Según su escalera de participación, que distingue los diferentes peldaños según la calidad de ésta, el mejor modelo de participación infantil es en el que “el proceso lo inician los niños, pero cuentan con la participación de los adultos en la toma de decisiones. Generalmente solo los adolescentes tienden a incorporar a los adultos a los proyectos diseñados y administrados por ellos mismos”. La participación efectiva está garantizada en la ciudad de Málaga, como afirma Ana María Ordóñez: “a la juventud se le escucha bastante en el ámbito político, sobre todo través del Consejo Municipal de Infancia”.

En el Pleno Municipal Infantil XXIII de este 17 de diciembre, celebrado tres días antes de la conmemoración del Día Internacional de los Derechos de la Infancia, niños y niñas de Málaga han aprobado varias mociones, de manera unánime, sobre alimentación saludable, comunicación y redes sociales, medio ambiente y ciudad. Destacan peticiones como la de eliminar el aceite de palma de los comedores escolares, crear una red de comunicación segura y espacios de encuentro para quedar o facilitar bicicletas públicas para jóvenes. Miguel Mejías, alumno de 3º de ESO del I.E.S Huerta Alta sí cree en la efectividad de la participación infantil, pues considera que “todas las peticiones son escuchadas, desde las más simples hasta las más importantes”.

Si bien queda claro que la juventud empieza a dar sus primeros pasos en la política española, los factores tecnológicos y comunicativos pueden resultar claves para su definitiva consolidación. José María Sánchez, ex-subdirector general de Infancia y actual Director del Instituto Andaluz de Administración Pública, afirma en su ensayo Nuevos escenarios de participación infantil en la sociedad del conocimiento que “en las sociedades del conocimiento, los valores y prácticas de creatividad e innovación van a desempeñar un papel muy importante para dar respuesta a las nuevas necesidades de la humanidad, y es lógico, que los niños las personas más creativas e innovadoras no puedan seguir pasando desapercibidas en los procesos participativos y productivos”.

Ariola Malaj ha sido la alcaldesa elegida democráticamente por sus compañeros y compañeras en el Pleno Municipal Infantil. Esta estudiante del colegio Ave María considera que “el mayor logro conseguido hasta ahora es ser escuchados”. Con 15 años, esta malagueña ha decidido estudiar Derecho y se plantea entrar en política. El futuro de la participación infantil suena prometedor.



Reportaje realizado como periodista del Ayuntamiento de Málaga y publicado en el Boletín Informativo de Derechos sociales 

El Bono de Alimentación se reparte entre más familias con el mismo presupuesto del año pasado



Surgido en 2015 dentro del acuerdo de investidura entre Partido Popular y Ciudadanos, el Bono de Alimentación es un complemento económico dirigido a los hogares con una media de ingresos bajos, cuyo objetivo es garantizar sus necesidades domésticas básicas. El último informe que estudia el perfil de las familias beneficiarias del Bono establece que, desde su implantación hasta hoy, ha crecido el número de familias que lo han recibido. Así pues, en 2017 la cifra ha aumentado un 41,39% con respecto al año anterior.

Los requisitos para la convocatoria de 2017 han sufrido modificaciones respecto a los años anteriores. Los solicitantes debían acreditar la titularidad de una vivienda que coincidiera con el domicilio del empadronamiento y no poseer más de una. A su vez, también se pedía estar al corriente de los pagos, no ser perceptores de otras prestaciones reguladas en el reglamento de los servicios sociales comunitarios del Ayuntamiento de Málaga durante 2015 o 2016 y haber justificado otras prestaciones económicas anteriores. La última exigencia para poder recibir el Bono de Alimentación tomaba como referencia el Salario Mínimo Interprofesional de este año (707,60€/mes).

Las personas beneficiarias debían pertenecer a una unidad familiar. En este caso, la constituida por familias compuestas por una persona adulta que tuvieran hijos o hijas con lazos de parentesco por consanguinidad o por adopción hasta segundo grado, y familias biparentales que estuvieran relacionadas entre sí por matrimonio, pareja de hecho u otra relación debidamente acreditada y tuvieran hijos o hijas con lazos de parentesco por consanguinidad o por adopción hasta segundo grado, y que en ambos casos convivieran efectivamente en un mismo domicilio.

A grandes rasgos, en las bases de cada año, se establecen diferentes requisitos económicos en función del número de personas que componen la unidad familiar. La cuantía de dicha prestación para 2017 ha sido de 100€ mensuales por persona y parte de la unidad familiar, con un límite de 600€. En total, la convocatoria de este año ha tenido un presupuesto de 300.000€, la misma cantidad que el año anterior.

En cuanto al nivel de ingresos de las unidades familiares hay que señalar que en la convocatoria de 2015 no se estableció una cuantía mínima para obtener el bono, repercutiendo esto en el perfil de familias beneficiarias (todas ellas sin retribución económica). En contraposición, en 2016 y 2017 los requisitos establecieron que las familias beneficiarias podían recibir retribuciones cuyos límites estuvieran entre el salario mínimo interprofesional y un máximo que aumentó, pasando de los 1.551,29€  en 2016 a los 1.769€ este último año.

La unidades familiares beneficiarias de la convocatoria 2016 y 2017 fueron en su mayoría familias compuestas por dos personas adultas con uno y dos hijos o hijas a cargo. Sin embargo, durante 2015 como resultado de no establecerse un índice económico mínimo, este perfil cambia, predominando familias con una persona adulta (mujer) con un/a hijo o hija sin ingresos.

En este estudio se ha analizado la distribución del bono por distritos municipales. Los datos aportan información valiosa acerca de la realidad socioeconómica de las barriadas del municipio de Málaga. El informe sitúa a Carretera de Cádiz-Huelin, como el distrito donde más unidades familiares han recibido la prestación durante estos tres años desde su puesta en marcha, ya que entre el 19% y el 23% de las personas beneficiarios viven en esta zona. Es importante tener en cuenta que este distrito presenta el mayor número de personas censadas según el último Padrón Municipal de Habitantes. A su vez, Bailén-Miraflores y Cruz de Humilladero son los siguientes distritos en los que más unidades familiares han recibido esta de prestación.

La ciudad de Málaga ha sido pionera en España al promover esta prestación, que supone un complemento para las personas trabajadoras que aún percibiendo ingresos no tienen los recursos suficientes, aunque no es una respuesta definitiva para estas familias.


Reportaje realizado como periodista del Ayuntamiento de Málaga y publicado en el Boletín Informativo de Derechos sociales