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jueves, 26 de mayo de 2022

Bandersnatch: el esperpento de la modernidad

Cuando Valle Inclán hacía referencia al esperpento, la literatura acogía una especie de tensión, de tirantez en los límites de la realidad hasta deformarla, para servir de argumento a una crítica social. Bandersnatch recoge justo ese planteamiento: una película que estira tanto los límites del entramado de las nuevas tecnologías que desencadena las consecuencias más nocivas y dramáticas. No solo la película Bandersnatch, sino todas las producciones Black Mirror. Pero, empezaré por el principio…

Bandersnatch es una película dirigida por David Slade, con guion de Charlie Brooker, que se estrenó en 2018 en Netflix. Esta producción se centra en la historia de Stefan Butler, un joven que comienza a desarrollar un videojuego para la compañía Tuckersoft gracias a las ideas que saca de un libro que pertenecía a su madre antes de fallecer en un accidente de tren. La cinta comienza con el protagonista despertando el 9 de julio de 1984 a las 8:30 horas y tomando pastillas por el trauma que sufre debido al fallecimiento de su madre, pastillas que después simbolizarán, al estilo de Matrix, la vinculación con el mundo real. Posteriormente, desayuna con su padre y hablan de Bandersnatch. El tema es bastante sencillo; el punto fuerte de la película es la posibilidad que tiene el protagonista de volver hacia atrás en la historia varias veces para elegir otras opciones, planteamiento que también han tenido otras muchas películas como, por ejemplo, Las vidas posibles de Mr. Nobody dirigida por Jaco Van Dormael y protagonizada por Jared Leto.

Esta película protagonizada por Fionn Whitehead, en realidad, es un capítulo de Black Mirror, no obstante, el concepto que representa, su complejidad y su tratamiento dieron lugar a una cinta aparte que mezcla ficción y drama. Si bien, no es una película al uso, o sí, depende de su visualización; es decir, es una cinta interactiva que permite que el espectador participe en la misma mediante sus decisiones, aunque también se puede visualizar al modo tradicional durante 90 minutos. No obstante, la idea original de esta película, así como de tantas otras que actualmente están en auge, no es nueva, pues solo nos basta con recordar la novela Rayuela de Cortázar como ejemplo de la participación del receptor en la obra. Asimismo, en la película también se hace alusión a la plataforma que emite la película ya que esta, Netflix, controla lo que sucede en ella; la inclusión del emisor en la obra es otro hecho que también contemplaban muchas obras literarias hace bastantes años, como los libros de Unamuno o en el propio Don Quijote de la Mancha.

Bandersnatch, en efecto, es una obra enfocada en el metaverso que gira alrededor del videojuego; si bien, bastante menos desarrollado que en la actualidad, ya que la tecnología que aparece es de hace casi cuarenta años. Y, paralelamente, se focaliza en el multiverso de una forma mucho más notable, puesto que Butler está cada vez más convencido de la existencia de varias realidades paralelas. El conflicto de Bandersnatch es el dilema del protagonista, es decir, conseguir desarrollar el videojuego lo mejor posible sobrellevando todas las problemáticas que lo envuelven: la tensión con su padre, las sesiones con su psicóloga, las nuevas perspectivas que le abre Colin Ritman (diseñador de videojuegos que trabaja para la misma compañía)… El resto de los personajes secundarios son los elementos que tensan el paradigma del film. Cada vez que se alcanza tensión dramática debido a los resultados que obtienen las acciones del protagonista, materializados en la valoración que emiten en un programa de televisión sobre su videojuego, se genera un punto de giro que enmarca un flash back con posibilidad de elegir de nuevo otro camino que seguir; curiosamente, Butler recibe mejores críticas acerca del videojuego cuando sus actos conllevan peores consecuencias en relación con las personas que lo rodean y cuando queda más abducido en la posibilidad de realidades paralelas.

La ficción, que pretendía, al comienzo, formar parte de la quinta temporada de Black Mirror, cuenta con una banda sonora creada por Brian Reitzell que es bastante apropiada para cada una de las escenas que tiene la película; la música, en general, es relevante en el film, pues existe incluso una escena en la que Ritman le ofrece una lista de grupos a Stefan Butler para que se inspire en la creación del videojuego, como, por ejemplo, Bermuda Triangle de Tomita (importante, sobre todo, dentro de la música electrónica). Respecto a la imagen, la composición, la paleta de color, los encuadres y, fundamentalmente, el gran contraste en las tomas, crean la atmósfera propia de los años 80. Los planos más frecuentes son los planos detalle y los primeros planos, aunque también aparecen planos generales para contextualizar la secuencia. El ritmo narrativo es ágil, pero no por las secuencias en sí, sino por los puntos de giro que marcan los flash back en las situaciones límite y utilizan, para ello, repetición de escenas.

En efecto, todos los componentes del film están bien cohesionados, generando un entorno bastante verosímil teniendo en cuenta el nivel psicológico que abarca: el decorado empasta coherentemente con el estilo de la época, el carácter narrativo equilibra la realidad y la ficción, los diálogos entre los personajes, aunque no son muy extensos, tienen una fuerte significación, los silencios tienen un gran protagonismo y dejan paso a la interpretación… Cada uno de los profesionales que han trabajado en esta obra cuentan con un recorrido propio, lo que otorga un resultado nivelado. La portada de la película también muestra esta cohesión, pues está conformada por la imagen en blanco y negro del protagonista de perfil centrando la atención en el aspecto mental gracias a la utilización de líneas azules que simulan la silueta de su cara. En cuanto al espacio, la mayor parte de las escenas ocurren en la casa del protagonista, siendo el cuarto de Butler el epicentro de la trama; aunque son claves otras localizaciones como el jardín de la casa o el balcón del piso de Ritman. En relación con el tiempo, remarcamos que es el punto de inflexión de toda la película, porque los saltos hacia atrás continuados conforman una serie de historias paralelas influidas unas por las otras.

Bandersnatch es, en resumen, una película con una construcción fascinante y muy innovadora en el aspecto de la interactividad que puede conseguir el espectador con la cinta. El personaje principal se mueve en todo momento motivado por crear un videojuego con el mejor resultado posible, mostrándose apático durante la cinta respecto a cualquier factor que no esté vinculado al videojuego. No obstante, concluir el videojuego no es su objetivo en realidad, implícitamente busca comprender el multiverso que le ofrece el libro Bandersnatch para entender así el fallecimiento de su madre. La película puede resultar tediosa ante el cúmulo de flash back, si bien, si nos atenemos al objetivo principal del protagonista respecto a su madre, la obra simboliza con solidez, mediante un final abierto en la película tradicional o cerrado conforme a la elección del espectador en la interactiva, esa búsqueda que no tiene respuesta: la muerte. Bandersnatch representa el esperpento de la modernidad, la deformación despiadada de la realidad como llamada de atención ante una obsesión que se hace incontrolable.


Análisis de la obra: 

Innovación redimensionada, cauce femenino y ejemplo de trampa

Bandersnatch tiene una gran calidad como producción cultural, debido a que no hay componentes en la misma que merezcan una valoración negativa. Ahora bien, los mismos elementos que sostienen la gran valoración que ha recibido desde que se estrenó son inestables. En otras palabras, a excepción de la participación que ofrece la película interactiva, todos los factores que refuerzan el film y lo posicionan como innovador no son realmente novedosos. En “Bandersnatch”: el esperpento de la modernidad exponía que la inclusión del emisor y del receptor en la obra ya había sido una técnica muy utilizada tanto en otras obras cinematográficas como en productos literarios años atrás; al igual que esta matización, muchas de las estrategias usadas en la cinta son también enfoques ya tratados anteriormente. Por ejemplo, Bandersnatch es un animal monstruoso del libro A través del espejo de Lewis Carroll, que aparecen en una realidad que existe tras los espejos. En la película de Black Mirror se representa esta misma idea, más allá del nombre, en ocasiones como el minuto 38:18 de la obra se puede ver a Butler pasando a través del espejo de su cuarto y convirtiéndose, debido a ese cambio de “dimensión”, en el niño que fue antes del fallecimiento de su madre.

Abordando el sentido crítico que Olmos expresaba que se estaba perdiendo en la información cultural, la película, así como el resto de los capítulos de Black Mirror, no conforman un entramado innovador en sí mismo, si bien, hacen un excelente uso de numerosos aspectos ya tratados y desarrollados previamente para llegar a constituir el primer drama interactivo de la plataforma Netflix, saciando así la tendencia actual consistente en crear enlaces y vínculos entre productos culturales y receptores. No obstante, esta consideración parte de la premisa de que la literatura es, en mi opinión, el arte más adelantado, debido a que no solo la industria cinematográfica se nutre de las posibilidades que los libros ya abarcaron hace muchos años, también acogen las innovaciones que aportaron en sus páginas muchas otras disciplinas y artes. En este contexto, cabe reflexionar acerca de la razón por la que la literatura es el arte más avanzado, yo me inclino a pensar que es debido a que es la destreza que menos herramientas y recursos necesita para ser desarrollada y, por ello, no ha necesitado grandes cambios industriales y sociales para dar cabida al mayor imaginario posible. De hecho, el protagonista de Bandersnatch intenta durante todo el film recrear en un videojuego la idea de un libro con el mismo nombre.

Otro aspecto destacable de la cinta, atendiendo a la información de Carolina Justo y a su exposición acerca de la necesidad de una mayor profundidad en el análisis, considero imprescindible el acercamiento a los personajes desde una mirada feminista. De este modo, es fácil reconocer que los personajes centrales son hombres: el protagonista, su padre, el director de la compañía Tuckersoft, el otro creador de videojuegos… hasta el presentador del programa de televisión que evalúa las novedades en cuanto a videojuegos. En este sentido, los personajes femeninos sirven de apoyo: la presentadora del programa de televisión, la novia de Ritman y la psicóloga del protagonista. Ahora bien, en realidad existen dos mujeres sin las cuales la película no tendría sentido y, por tanto, indirectamente, son el núcleo de la trama: la madre del protagonista, que es la que da origen a la trama y la que mantiene la tensión, tanto por dejar el libro tras su muerte como por su fallecimiento accidental; y la hija de Colin Ritman, quien aparece como una de las opciones de final despertando, se elija o no ese final, la sensación de bucle y la aceptación de que realmente no existe un final.

Destaco también, a propósito de las trampas de la cultura, que esta película puede representar varias de ellas. Una es la trampa de la autonomía cultural, pues el film muestra el delirio en el que desemboca la obsesión del protagonista con el videojuego por buscar explicación al fallecimiento de su madre, una obsesión que perfectamente podría servir de crítica ante la fijación que tienen muchas personas usuarias de los videojuegos; sin embargo, la cinta no presta atención al resto de dimensiones que rodean a esa obsesión: las consecuencias sociales de los actos del protagonista no tienen ningún peso, no hay implicación política más allá de la frase que dice el director de la compañía de videojuegos al final de la película explicando que él es otra víctima… Si bien, la ausencia de referencia a estos aspectos puede ser una crítica en sí misma al representar que en la realidad tampoco se consideran estas influencias.

Otra trampa que se puede identificar en Bandersnatch y en toda la serie Black Mirror es la trampa de la identidad cultural, ya que, en general, los capítulos y la película afirman la dependencia tecnológica de la sociedad sin el menor interrogante. Es decir, este producto cultural es interesante desde el punto de vista de la advertencia a los efectos nocivos de las tecnologías y de elementos relacionados con ella, pero no analiza a la sociedad por segmentos en ningún momento: considera, como algo irrevocable, el vínculo estrecho de todo ser humano y la tecnología y, en este sentido, examina los efectos adversos de las nuevas tecnologías de un modo genérico aplicable a cualquiera.

Esta obra, en general, es bastante interesante y digna de estudiar desde perspectivas culturales, educacionales, psicológicas, etc. Ahora bien, me parece muy útil respecto a las tres facetas mencionadas: la creación de un producto muy innovador mediante herramientas habituales desde hace años en ámbitos como la literatura; la ausencia de protagonismo femenino siendo la mujer, al mismo tiempo, la que sostiene el hilo argumental de la película; y la focalización extrema en una sociedad abocada a luchar contra los efectos adversos de la tecnología. Esta premisa última, confirma la vocación de esperpento (de la modernidad) de Bandersnatch que ya reconocía.   

domingo, 15 de julio de 2018

Los planes de empleo: un punto de inflexión



Málaga comenzó el año 2018 con 10.575 personas desempleadas menos que en el mismo periodo del año anterior, según datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social. En el pasado mes de mayo, la evolución interanual fue de -1,99% personas demandantes de empleo. Poco a poco desciende el desempleo gracias a medidas como planes de empleo con contratos temporales. El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado la estadística Indicadores Urbanos 2018: esta información muestra que Málaga tiene un nivel de paro de 20,8 %.

Los programas de Emple@Joven y Emple@30+ han mejorado la empleabilidad de las personas demandantes de empleo: el programa Emple@Joven  tiene el objetivo de responder a las urgentes necesidades de la población joven y el programa Emple@30+, el fin de atender a las dificultades para acceder al empleo de las personas mayores de 30 años, ambos regulados por la Ley 2/2015, de 29 de diciembre, de medidas urgentes para favorecer la inserción laboral, la estabilidad en el empleo, el retorno del talento y el fomento del trabajo autónomo.

El consejero de Empleo, Empresa y Comercio de la Junta de Andalucía, Javier Carnero, anunció hace unos meses que a lo largo de este verano se volverán a convocar los planes de empleo, por lo que la empleabilidad seguirá en crecimiento. En concreto, el Ayuntamiento de Málaga lleva 4 años acogiéndose a las convocatorias de planes de empleo impulsadas por la Junta de Andalucía. Los 3 primeros años de esta iniciativa en la capital ya dio trabajo a 3.738 profesionales; a lo que se le suman los 800 contratos que se iniciaron el pasado año. Planes de empleo que representan una gran oportunidad para muchas personas, teniendo en cuenta la actual situación del empleo en España.


Artículo realizado como periodista del Ayuntamiento de Málaga y publicado en el Boletín Informativo de Derechos Sociales




viernes, 16 de marzo de 2018

Las tonalidades del universo: entender el feminismo


Aunque tendemos a pensar que todo es blanco o negro, existen multitud de opciones. Acerca de esta manera en la que las oposiciones configuran la forma en la que pensamos habla la escritora, filósofa y feminista Hélène Cixous en Sorties. Alejandro Gomero con relación a la obra dice que “el elemento superior se suele asociar a lo masculino mientras que el otro, más débil, suele ser asociado con lo femenino; aunque con la aparición del pensamiento feminista esa jerarquía ha empezado a ponerse en duda”. Cixous propone, en contraposición a ese antagonismo, “millones de especies de topo aún no clasificadas”: millones de alternativas y colores.

El blanco y negro de la igualdad quedaba asumido en la tradición histórica, no así en la actualidad; aunque aún hay que romper muchos muros para poder observar con claridad las tonalidades del universo. Murallas que se empiezan a resquebrajar entendiendo que el machismo no es ningún color, es una lacra. Machismo, cuya raíz es “macho” a causa de la superioridad del varón a la que hace referencia. Esta forma de sexismo habita en muchas personas incluso de forma inconsciente; día a día, comportamientos rutinarios y cotidianos muestran que la raíz del machismo sigue ahí, sin tener en cuenta lo que supone la idea asumida de considerar a la mujer inferior al hombre. El entorno social actual favorece que ese rastro perviva desde las formas más sutiles, que pasan desapercibidas, hasta culminar en la violencia de género.

Al llegar a términos como este, violencia de género, normalmente comprendemos las consecuencias del machismo; pero la generalidad no suele apreciar las semillas que este va cultivando. El machismo es omnipresente, se puede ver a nivel legislativo en muchos países, en que la mujer no pueda acceder a ciertos cargos religiosos, en las palabras subidas de tono que dirigen hombres a mujeres, en el cuestionamiento a su forma de vestir, en la tendencia a pensar que debe ocuparse de sus hijos e hijas (sintiéndose así realizada como madre) y encargarse de las tareas domésticas, en comentarios que aluden a que ciertos juguetes, ropa, actividades... son solamente para niños y otras para niñas, en el uso del lenguaje... El machismo se observa a diario en situaciones tan rutinarias habituales como cuando un camarero o camarera ofrece la bebida con alcohol al hombre y sin alcohol a la mujer, cuando se achaca a la menstruación el estado emocional de la mujer, cuando se la describe como prostituta al tener varias parejas sexuales mientras que el hombre recibe halagos por lo mismo, en expresiones como “detrás de un gran hombre hay una gran mujer”, en los medios de comunicación y en la publicidad, en comentarios como el de que la mujer no sabe conducir o en hechos como que una mujer deje o reduzca su horario laboral para cuidar de los hijos e hijas pero su marido no. Hay tantos ejemplos como hechos ocurren día a día: que la mujer haga la comida, que la mujer ejerza los cuidados de los hijos e hijas, nietos y nietas o personas dependientes, que a la mujer se le permita llorar y al hombre no, que al hombre se le considere el pilar de su casa, que el ascenso laboral de las mujeres sea limitado (techo de cristal)...

Actos que son consecuencia del patriarcado en el que crecemos; definido por la RAE: una “organización social primitiva en que la autoridad es ejercida por un varón jefe de cada familia, extendiéndose este poder a los parientes aun lejanos de un mismo linaje”. En los estudios feministas: “utilizado para describir una situación de distribución desigual del poder entre hombres y mujeres en la que los varones tienen preeminencia en uno o varios aspectos, tales como la prohibición del derecho al sufragio, la regulación de los delitos contra la libertad sexual, la violencia de género, los regímenes de custodia legal delos hijos e hijas, la doble moral según el género, el sexismo en el lenguaje,mecanismos de invisibilización, la determinación de las líneas de descendencia los derechos de primogenitura, la autonomía personal en las relaciones sociales, la participación en el espacio público (político o religioso) o la atribución de estatus a las distintas ocupaciones de hombres y mujeres determinadas por la división sexual del trabajo”.

Teniendo en cuenta la supervivencia de la lacra del machismo, recordemos la Declaración Universal de los Derechos Humanos: “toda persona tiene los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de (...) sexo”. Estas líneas solo intentan hacer recapacitar sobre la ubicuidad del machismo, sus secuelas y la necesidad de borrar, en todos los sentidos, sus huellas, para conseguir una sociedad en la que impere la igualdad efectiva. Si no se hace ese intento de eliminar su rastro para sí, que se haga por el futuro de los hijos e hijas, nietos y nietas, madres o padres, hermanos o hermanas... o por el pasado: por lo que se ha luchado y conseguido hasta ahora. Porque como sostenía Rousseau “el hombre/mujer (mujer añadido por mí) por naturaleza es un ser bueno y pacífico, pero es la sociedad la que lo corrompe y transforma paulatinamente en un ser violento”.

Aclarada la idea del machismo, que no solo es el extremo sino que tiene muchos matices, llegamos al término feminismo: cuestión que también debemos esclarecer. El feminismo no es un concepto que sirvapara insultar, no es algo que solo está de moda, no es un asunto de ideología política... Es un movimiento que, antes de adentrarnos en él, tenemos que distanciar del hembrismo: “movimiento femenino que busca la supremacía de la mujer”, como explica Barbijaputa en Eldiario.es. “Un intento desesperado de desprestigiar los movimientos feministas”, asume el diario online: “lo que sí consigue una persona que usa este término es dejar claro qué interés tiene él en acabar con las desigualdades”. El hembrismo se podríaconsiderar un concepto opuesto a machismo, según el blog Psicología y Mente: “una actitud que legitima el menosprecio y los ataques hacia los hombres por el hecho de serlo; suele ser equiparado al concepto de misandria, que significa odio hacia los hombres”. Por ello, no debemos confundir los conceptos y asumir que feminismo y machismo son antónimos.

Del mismo modo, feminismo no es lo mismo que igualdad, ya que este último término se refiere al “principio que reconoce la equiparación de todos los ciudadanos en derechos y obligaciones”, como define la RAE. Lo cual es diferente, como afirma June Leeloo: “igualdad es equiparación, es decir que algo no es igual, no tiene las mismas características si se compara con otro u otros; y quiere poseer esas mismas características para que, una vez que se hacen las acciones oportunas, sean iguales/semejantes/equivalentes. El problema de género, es que no somos iguales. No tenemos ni las mismas características físicas, ni biológicas, ni las mismas necesidades”. A lo que añade: “el feminismo lo que busca es la equidad, es decir, según las características de cada persona, que tenga sus derechos sin que esto sea el menoscabo de otra persona”,por lo que afirma: “el feminismo, no se puede llamar igualitarismo porque no busca que todo sea igual, que la mujer se adapte a las normas y reglas masculinas de la sociedad, sino que cada uno tenga sus propios derechos y libertades según sus características”.

En este punto, ya nos podemos adentrar en el feminismo. “Un término que nació en Francia que desde finales del siglo XIX se hizo popular como sinónimo de emancipación de la mujer, principalmente asociado al derecho al voto y la participación política”, expone Montserrat Barba. “Gracias en buena medida al discurso de las sufragistas, la idea de “feminismo” evoluciona hacia un significado positivo, relacionado con la justicia social, la unión colectiva de las mujeres en defensa de sus derechos y la organización social del poder femenino. A lo largo de sus etapas (u olas del feminismo), el término ha sido maltratado por el discurso social y hoy en día sigue existiendo un sector poblacional que, por desconocimiento, evita utilizar una palabra que significa libertad, igualdad y justicia social”, afirma. El feminismo, como defiende Marcuse, “ocurre en dos escenarios: primero, por conseguir la igualdad completa en lo económico, en lo social y en lo cultural; segundo, se busca terminar con la dicotomía hombre/mujer”. Algunas personas que apoyaban y apoyan abiertamente el feminismo son: Frida Kahlo (pintora mexicana), Simone de Beauvoir (escritora francesa), Enrique de Gales (príncipe del Reino Unido), Malala Yousafzai (activista pakistaní), Daniel Craig (actor inglés), Hillary Clinton (política estadounidense), John Legend (cantante y músico estadounidense),Virginia Wolf (escritora inglesa) o Anne Hathaway (actriz estadounidense).

Según la obra Guía de Formación para la participación social y política de las mujeres: “hay una base común en el feminismo: cuestionar las estructuras sociales vigentes y poner en entredicho los valores y prácticas del sistema patriarcal. Pero, a partir de ahí, lo más correcto es hablar de movimientos feministas, ya que no hay un único modelo de feminismo y sí diferentes maneras de expresar esta opción”. Las autoras de la Guía, Luz Martínez Ten y Rosa Escapa Garrachón, exponen que existen tres olas del movimiento feminista: “La primera “ola” se corresponde al feminismo anglosajón del siglo XIX y principios del XX (muy concretado en el derecho al sufragio universal, la abolición de la esclavitud y el derecho a la educación de la mujer). La segunda “ola” se corresponde al Movimiento de liberación de la Mujer de comienzos de los años 60 hasta los años 90 (centrado en aspectos como la sexualidad femenina, el derecho al aborto, el derecho a la reproducción y la incorporación de derechos "invisibles" relacionados con la vida familiar). La tercera “ola”, la actual, incorpora las diversidades femeninas, el ecofeminismo, el ciberfeminismo y la transexualidad, entre otros aspectos, (lucha contra el acoso sexual y la violencia de género y se caracteriza por su dimensión más global, menos limitada a la mujer occidental)”. La Guía explica que “el reconocimiento de un patriarcado histórico es denominador común en losmovimientos feministas, y existe unanimidad en cuestionarlo y querer transformar este desequilibrio del poder para lograr una sociedad más igualitaria, justa y democrática”. A lo que agrega: “el feminismo propone un nuevo contrato social en el que, mediante medidas de conciliación y corresponsabilidad, haya un reparto más equilibrado de las tareas familiares para que se equilibre así su presencia en órganos de decisión política, económica, empresarial o comunitaria”.

El concepto feminismo se utilizaba en la medicina en sus comienzos para “designar un trastorno de desarrollo en los varones que afectaba a su virilidad y les hacia parecer femeninos”, como dice el blogBasta de sexismo. “Después lo usó el escritor Alejandro Dumas hijo hasta que llegó a manos de la sufragista Hubertine Auclert en 1882”, comenta el blog. Dumas lo utilizó en una tesis médica sobre tuberculosis, “un tratado en el que se señalaba que muchos hombres enfermos de tuberculosis tenían rasgos infantiles y feministas como el cabello fino, pestañas largas, piel blanca y blanda, barba escasa, genitales pequeños...”, aporta Montserrat Barba. De estos razonamientos cabe destacar la importancia de comprender el origen del término “feminista” así como de su raíz. “Los prejuicios y estereotipos nacen en muchas ocasiones de la propia raíz de las palabras y de cómo evoluciona su definición a lo largo del tiempo, de ahí toda la línea de trabajo existente para eliminar el sexismo de nuestro vocabulario y de los diccionarios oficiales. Este origen misógino de "feminismo"asociado a la política sexual y a la privación de los derechos democráticos a las mujeres bajo falsos estereotiposasociados al sexo femenino es un buen ejemplo de ello. A finales del siglo XIX, gracias en buena medida al discurso de las sufragistas, la idea de “feminismo” evoluciona hacia un significado positivo, relacionado con la justicia social, la unión colectiva de las mujeres en defensa de sus derechos y la organización social del poder femenino. La palabra también constituye una confusión para algunas personas, pues la raíz lo asocia a la mujer y a la misma vez a la idea de que es lo opuesto al machismo (retomemos el tema de las oposiciones por su importancia); pero, como comprobamos al tratar el origen de la palabra, estas confusiones quedan aclaradas.

Hablemos a su vez de otros tópicos que cargan contra el movimiento feminista. Por un lado, el hecho de calificar a las personas feministas como victimistas. Además de que se comete un error al generalizar tachándolas de victimistas, la figura de la mujer sufre un daño real, por lo que es una víctima (no victimista) de la sociedad patriarcal. Por otro lado, la expresión feminazi también destaca por su relevancia ya que, como explica el blogEl quinto poder: “el concepto “feminazi” es utilizado peyorativamente para identificar a mujeres feministas en general. La palabra alude también a que el feminismo utiliza la exageración como mecanismo para neutralizar a los hombres. Este término nació en la década de los 90, y fue popularizado por Rush Limbaugh, un conservador estadounidense quién hizo famoso el concepto para luchar contra las mujeres que pedían el control sobre su fertilidad y embarazo. Fue así, que encontró genial hacer una comparación entre el Holocausto de Hitler y la lucha feminista por legalizar el aborto”.

Cabe destacar la importancia de las medidas de Acción Positiva para que la igualdad formal pase a ser igualdad real: “estrategias temporales encaminadas a remover obstáculos, prejuicios,situaciones, comportamientos y prácticas culturales y sociales que impiden a un grupo social minusvalorado o discriminado alcanzar la situación de igualdad real”, explica el blog Feminismo y Movimiento de Mujeres. Medidas que no todas las personas llegan a comprender ya que se asumen como formas de favorecer a la mujer exclusivamente, pero la clave de estas acciones radica en recortar el camino hacia la igualdad real: una vezencontrada no serían necesarias. Como indica el informe Acciones positivas para la igualdad, medidas de acción positiva serían: “invitar explícitamente a las mujeres a presentarse a puestos en los que son minoría, arbitrar medidas compensadoras de tal modo que, a igual mérito y capacidad, acceda la persona cuyo género esté subrepresentado en una categoría o función determinada, considerar, como criterio a la hora de elegir turnos, jornada, vacaciones, etc. la responsabilidad sobre menores y de otraspersonas dependientes, evitar la fetichización del cuerpo de las mujeres, así como imágenes estereotipadas en la publicidad de la empresa...”. Es también por ayudar a conseguir la igualdad real por lo que se celebra el Día de la Mujer: “un día para visibilizar a la mujer y reivindicar la igualdad de género”, como informa el blog Hombres mujeres y feminismo. Los hombres no necesitan celebrar ningún día ya que es la mujer la que ha sido discriminada a lo largo de la historia.

Por estas breves líneas, por las mujeres que sufren violencia de género, por la lucha en la que participaron tus progenitores... Por el motivo que elijas o prefieras, ejemplos para defender el feminismo hay por doquier, es necesario apoyar este movimiento para que algún día se consiga ver la luz. Por los derechos fundamentales, por el futuro de tus descendientes, por la igualdad real, por ese color violeta producto del tono de las telas o del humo que desprendía el incendio en el que murieron 129 trabajadoras de la Cotton New Cork que se pusieron en huelga por las pésimas condiciones que soportaban en las jornadas laborales, como expone la webCosas de mujer... Citando a Amelia Valcárcel: "yo creo que me hice feministapor puro sentido de la justicia, y sólo mucho más tarde supe articular conceptualmente qué me sucedía no sólo a mí sino al sexo femenino, en general, y cómo a lo largo del proceso histórico se había ido estableciendo esa verdad de exclusión en la que se nos obligaba a vivir”.

martes, 20 de febrero de 2018

Vecinas de los corralones y los servicios sociales, de la mano en un proyecto que mezcla gastronomía, cultura e historia de Málaga



La Alacena del Corralón es una asociación de mujeres que comparten una pasión: la gastronomía tradicional. Vecinas de los corralones y amigas, trabajan desde hace un año en un proyecto de inserción social al amparo del Centro de Servicios Sociales del Distrito Centro, a través de su aula de formación ciudadana. Su esfuerzo, su historia, su estilo de vida han encontrado ahora una plataforma de difusión gracias a la publicación del libro Corralones de La Trinidad y El Perchel. Cocina e historias de la Málaga íntima, de Esperanza Peláez y Angélica Heras.

La asociación La Alacena cuenta con once personas: diez mujeres y un hombre. Amas de casa  unidas gracias a los servicios sociales, empezaron organizando degustaciones o participando en  actividades de carácter gastronómico. “Vimos que era una manera de tener un futuro laboral. El proyecto de los servicios sociales era un empuje, y se convirtió en algo que podía sacar al barrio de la dinámica del desempleo”, dice Yolanda Jiménez, que se encarga de la gestión del papeleo de La Alacena, porque en este grupo cada integrante tiene una función.

Constituidas de facto en asociación desde el pasado mayo, su actividad aún no le reporta rédito económico. “No ganamos nada ahora mismo. No comemos de ello. De aquí en adelante, si nos dan un local, con la formación, los pinitos que hacemos, quizá tengamos beneficios”, dice Rosario Cobos, la tesorera. El objetivo es ir paso a paso para, en un futuro, constituirse como empresa de catering y venta de comidas caseras. Lola Alcarazo, trabajadora del Centro de Servicios Sociales del Distrito Centro, conoce bien a este grupo de mujeres y hace hincapié en la importancia de un progreso paulatino de La Alacena: “Para poder dar el salto es complicado. Ellas tienen que ir aprendiendo. Poco a poco aprenden a trabajar en grupo desde una experiencia asociativa para trabajar en equipo de cara al futuro”. Por eso, durante la semana, las mujeres acuden a sesiones de formación ofrecidas por el CSSC donde adquieren los conceptos básicos de la actividad empresarial: gestión, marketing, redes sociales... Esfuerzos como éstos han hecho que La Academia Malagueña de las Artes y las Letras Santa María de la Victoria (ACAMAL) conceda la Medalla de Oro de la Academia 2017 a los servicios sociales de Distrito Centro gracias a  “la labor desarrollada, en Trinidad y Perchel, de recuperación y sociabilización de sectores tradicionalmente deprimidos”. Distrito Centro lleva trabajando aquí desde 1989, tras la construcción de viviendas sociales, a través de un proyecto general en estos barrios que aprovecha toda su riqueza, su tradición histórica para transformar su realidad y que se constituye como puente para conectar socialmente estos espacios con el resto del territorio.

La gastronomía es el leit motiv de esta agrupación, una tradición genuina que vertebra la cultura, la vida y el legado de los corralones de Málaga. El libro Corralones de La Trinidad y El Perchel. Cocina e historias de la Málaga íntima va más allá de un recetario de las comidas más típicas como ensalada malagueña, tortillitas de bacalao, carne mechada, caldillo de pintarroja, maimones, gachas, papas en adobillo, potaje gitano... Esperanza Peláez y Angélica Heras “han sacado de nosotras lo que llevamos en nuestra vida a sangre y fuego”, afirma Yolanda Jiménez. Lo que se puede leer en el libro también se puede conocer a través de las demostraciones culinarias que la asociación lleva a cabo a menudo en diferentes actividades, cuando, mientras las mujeres cocinan, cuentan sus anécdotas y experiencias desde la infancia, pues hablar mucho y de todo “les sale de dentro”.

“Esto es un legado femenino, de herencia femenina. Ellas siempre están ahí y esto es una cuestión de visibilización de la mujer”, remarca Alcarazo. Yolanda Jiménez y Rosario Cobos coinciden en que no cambiarían su vida en el corralón por nada, “aunque nos toque la lotería”. La foto de la portada, en la que se puede ver a Yolanda, sentada en el patio del corralón junto a Saúl, su nieto en adopción, es un retrato lleno de lecturas, cargado de intenciones y así piensa Lola Alcarazo: “Comunica el color andaluz, la mezcla del blanco con el azul añil, la forma de sentarse en las sillas, el patio como espacio común de aprendizaje y convivencia, la mujer como protagonista de las tradiciones”. Guardianas de un estilo de vida.


Para adquirir el libro, las personas interesadas pueden contactar con La Alacena del Corralón a través de su página de Facebook https://es-es.facebook.com/laalacenadelcorralon/o enviando un correo electrónico a la dirección laalacenadelcorralon@gmail.com.