Dibujar la vida tirada por el suelo
cuando echar de menos
se convierte en un incendio.
Unir las piezas enfurecidamente
para crear puentes que nos sostengan,
y descubrir que en nuestros cuerpos
ya no crecen edificios.
cuando echar de menos
se convierte en un incendio.
Unir las piezas enfurecidamente
para crear puentes que nos sostengan,
y descubrir que en nuestros cuerpos
ya no crecen edificios.
Te espero
al otro lado de la orilla:
dónde se desnudan tus ojos
para vestir mi sonrisa.
al otro lado de la orilla:
dónde se desnudan tus ojos
para vestir mi sonrisa.
Escúchame,
despacio,
no tenemos prisa.
Ya he recorrido todos
nuestros pasados;
la derrota les ha hecho
perder la noción del tiempo.
despacio,
no tenemos prisa.
Ya he recorrido todos
nuestros pasados;
la derrota les ha hecho
perder la noción del tiempo.
He aprendido,
también,
que nunca he estado más despierta
que acostando tus pesadillas.
también,
que nunca he estado más despierta
que acostando tus pesadillas.
Por eso,
y por este silencio
que sabe a mar,
me encuentro aquí,
sentada,
manteniendo esa distancia que nos detiene,
como partículas en suspensión.
y por este silencio
que sabe a mar,
me encuentro aquí,
sentada,
manteniendo esa distancia que nos detiene,
como partículas en suspensión.
Con las piernas cruzadas
y los zapatos
pidiendo auxilio
en el suelo.
y los zapatos
pidiendo auxilio
en el suelo.
Habito en una falda
que ya no tiene miedo
de acoger bolsillos vacíos y eternos.
Y, quizá,
una camisa
con los botones destrozados
que pretendían ser cosidos por el cielo.
que ya no tiene miedo
de acoger bolsillos vacíos y eternos.
Y, quizá,
una camisa
con los botones destrozados
que pretendían ser cosidos por el cielo.
Te espero,
como quién dobla un billete del metro,
mirando hacia todas partes
para ganar la partida al invierno.
como quién dobla un billete del metro,
mirando hacia todas partes
para ganar la partida al invierno.
Escúchame,
imaginando que la música
duerme desnuda y sin sábanas,
soñando que las notas
son musas danzando descalzas,
aunque espero
que solo el silencio te cubra de nanas.
imaginando que la música
duerme desnuda y sin sábanas,
soñando que las notas
son musas danzando descalzas,
aunque espero
que solo el silencio te cubra de nanas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario