martes, 7 de agosto de 2012

Sin cultura: España va bien



Cultura, según la RAE, es el conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico.

Entonces, está claro, hay que eliminar cualquier posibilidad que tenga la sociedad para llegar a ella. Y es lo que están haciendo. El pueblo debe ser ignorante e inculto para poder aceptar la corrupción como algo cotidiano. La manada debe estar controlada, debe obedecer, debe callar. Deberes de un colegio que ya ni nos podemos permitir. Pero no sólo tenemos deberes, también tenemos derechos y hay que hacer uso de ellos.

Esta es la lectura que se extrae de la forma de reformar (o deformar) que hemos dejado que se imponga. Por protocolo habrá, en poco tiempo, que tratar a la cultura de usted y añadirle don por opulencia. Será como en esos tiempos en los que ir al teatro o al cine era un lujo.  Igualan el IVA a un siglo que parece que huye de nosotros por aparentar del paleolítico: consumidores pasivos sin ningún tipo de interés, homogéneas mentes no pensantes.

Salvador Sostres trató hace unos días este tema, y digo trató porque no se cómo definirlo. Después de escupir en Nuestro dinero su `punto de vista´ he de decir que estoy de acuerdo con él en una cosa, y que no sirva de precedente. Se supone que hay que defender lo propio y tal, pero siendo sincera reproduciría con las mismas palabras este párrafo de Sostres:

“El mundillo cultural español está acostumbrado a hacer películas que mediante toda clase de subvenciones ya han ganado dinero antes de estrenarse; y a que teatros públicos asuman descomunales pérdidas generadas por la programación de obras que nadie va a ver y que ya se sabía de entrada que serían deficitarias, pero que igualmente se contrataron con el pretexto de que hay que educar al público.”
Se desprestigia la cultura como pieza fundamental para el desarrollo personal. Habiendo quiénes ya le dan de lado teniéndola a su alcance. Y, aunque la cultura no lo es todo, y si no que se lo pregunten a los `alemanes cultos´, el problema es que igualamos conceptos que no tienen nada que ver. Cultura e industria cultural son cosas totalmente distintas. No se engañen. No nos engañen. Los `fines lucrativos´ no justifican los medios.

Columna publicada en InSevilla el 7 de agosto de 2012