domingo, 2 de diciembre de 2012

Periodismo de opinión

El género de la personalidad

El periodismo de opinión se puede considerar un género literario más, al lado de la poesía, tal vez. Es una forma de expresar la personalidad en voz de los acontecimientos más actuales. David Torres comenta que los columnistas no deben estar atrapados por la realidad, que hay que luchar contra eso. Además, el tema que se trate no es lo más importante, al igual que la grandeza de un libro no depende del gran tema del que trate. Recordemos a Umbral y su columna sobre ombligos, un Carpe Diem sin descanso. La gente quiere leer esas cosas, dice Torres, está harta de Rajoy.

La extensión de las columnas siempre es una premisa que cuesta trabajo, es un espacio muy acotado, pero “mentalmente te haces a él”, comenta. La mayoría de los columnistas pierden demasiado tiempo intentando convencer, la inmensidad de ellos “sueltan unos peñazos tremendos”. Pero el columnismo es hacer pasar un buen rato. “Hay que tener sentido del humor, es una cosa fundamental”. “La escapatoria es la inteligencia”. David Torres expone los columnistas que para él “tienen lo fundamental”, Manuel Jabois es uno de ellos, admite que tiene debilidad por él. También por José Luis Alvite, dice de él que es genial, “te habla de él y de ti”. Matías Vallés es otro ejemplo claro de lo que es el columnismo, lo demostró al contar el ataque a las Torres Gemelas, con un artículo que terminaba con la comparación de King Kong y Alá.

“En otros países no se ve la cantidad de columnas que se ve aquí”, comenta. Torres afirma que una de las labores del columnismo es hacer interesante casi cualquier cosa. “Pienso más en la columna como una pieza literaria que periodística”. Entre preguntas que son comentarios, el columnista apuesta por los pequeños temas para los escritos recordando a Maruja Torres cuando publicó una columna sobre el culo de Ricky Martin. A su vez, reconoce que el peor columnista para él es Salvador Sostres.

Marta Rivera de la Cruz apoya la opinión de Torres, “en la columna vale todo si se cuenta bien”. Dice que la materia prima son las palabras, otra cosa es como trates el tema. Por ejemplo, cuenta que le gustan mucho algunas columnas de Rafael Reig, aunque no está de acuerdo con él. Aún así, asiente que hay temas que pueden tratar ciertas personas y otras no, hay concesiones que sólo se le podían hacer a Umbral.