domingo, 2 de diciembre de 2012

Columnismo político


O la política entre columnas



La política se deshace en estos tiempos de desdenes y postergación de la esperanza. Las columnas intentan explicar el porqué. “Si no tiene opinión no escriba”, comentó Soledad Gallego Díaz, aunque admitió que una buena columna no es sólo una opinión, no es sólo el deseo de aquella persona que quiere decir algo. El columnismo, y más el político, debe encontrar el tema por sí solo, la materia central sobre la que la gente necesita informarse a partir de un experto en ella. Como dijo, “los columnistas no tienen por qué ser periodistas”, el hecho de tener un título simplemente te da un bagaje (en algunas ocasiones), pero también lo pueden tener otros que no lo posean.



“Soy una periodista de calle. Me gustaba escribir. Me gustaba saber lo que estaba pasando, tener información útil”, dijo Gallego Díaz. Es importante que las columnas se basen en datos, “con los políticos hay que tener cuidado porque son muy manipuladores”, asimismo hay que conservar el carácter literario en lo que se escribe, la presentación y el cierre literario, el broche. María Jesús Casals reafirmó estas palabras: “la columna debe tener carácter”.


Jesús Maraña, el que fuera director de `Público´, se posicionó a favor de las redes sociales como motor del periodismo. Recordando la revolución en la que estamos inmersos, una revolución en el periodismo y en el columnismo, si bien hay que tener cuidado con otros poderes y con generalizar demasiado. Maraña explico que veía mucho talento en las redes, sin embargo “se necesita humildad en el periodismo".


Otra columnista política, Lucía Méndez, asintió que no se esperaba terminar como tal. Coincidiendo con Jesús Maraña en la necesidad de humildad en esta profesión, aportó “el mayor defecto que tienen los columnistas en España es su enorme ego”. Igualmente, defendió las redes, no obstante dijo que el papel de los columnistas se devalúa cuando todo el mundo puede ser columnista, todos opinan. Admitió que no puede ser lo mismo, tener la misma relevancia, hay que jerarquizar. Además, esas opiniones constantes que cualquiera puede emitir agobian al periodista.



“El columnista político debe tener cuidado, estar al día de lo que ocurre y no escribir sobre lo que uno no sabe. Trata de formalizar la realidad”, aclaró Germán Yanke. El periodista comentó que el periodismo político tiene un valor añadido, hay que encajar un hecho de la realidad en el tiempo y el espacio, coincidiendo con Gallego Díaz en que el columnista de opinión no es un simple opinador, es alguien que aporta datos y formaliza la realidad. Para finalizar, apoyó al periodismo de opinión que se hace en España, sin distinción de cabeceras.