domingo, 2 de diciembre de 2012

Columnismo literario

"Yo no soy escritor de periódicos, sino en periódicos", decía González Ruano


El periódico sirve, a veces, para hacer literatura. Manuel Vicent decía que la literatura era ver el mundo a través de las palabras y su sonido, y en un artículo se puede intentar ver el mundo así. Lo ideal para Vicent es una novela que quepa en un artículo, siempre teniendo en cuenta a Camba como el rey del articulismo y a Umbral como `letraherido´.

Se habló del columnismo literario con exigua mención a este pensamiento de Vicent, pero nadie huyó del contenido que expresa en su pensamiento. Espido Freire, vestida muy cómodamente para que alguien tuviera sandeces que criticar, se excusó por su estado inmerso en las vacunas preparatorias para su futuro reportaje en Ghana. Freire empezó muy jovencita en el mundo de la columna, cuenta que a los 23 años la llamaron de El País para escribir una columna quincenal, que escribía con temor y siempre de forma muy literaria. Relata que para ella la columna es una invitación a la pregunta, “como escritora estoy ante dudas, como lectora pido certezas y como columnista opiniones”. Apoya a la literatura, “en la literatura lo que buscamos es un espejo”, “es un compromiso emocional”. A partir de esa columna quincenal que hacía de joven, la cantidad de estas fue aumentando hasta que escribía una columna diaria, “tiene que existir una ética, se complica cuando tienes una columna diaria”. Espido Freire describe la columna como una forma más directa, pero también más exigente de conversar con el lector, “se abre un agujero y el lector tiene que meter la cabeza”. Maruja Torres aparece como admirable creadora de estos.


El columnismo literario también fue defendido por Pilar Vega, que apostilló: “La filosofía en España siempre se ha hecho en los periódicos”. (Pilar Vega sustituyó en la mesa a Joaquín Garrido Medina, que no pudo asistir al evento porque estaba enfermo). Asimismo, Teodoro León Gross, también lo defendió: “columnismo y literatura van unidos”. León Gross sostiene que el periodismo es una literatura menor, muy buena, pero menor. “La confusión procede de la idea de literatura y literario, la columna no es literatura, es un género literario”. Antonio Lucas cerró esta mesa con una afirmación que, creo, pensamos todos: “en la facultad supe que sería ser periodista, pero no me enseñaron cómo”. Para él, y para muchos, “estudiar periodismo fue como hacer cinco veces COU”. El corresponsal de columnas contó que leer una columna es la mejor aspirina que se puede tomar por la mañana y los únicos responsables de que el periodismo siga vivo somos nosotros, los periodistas. Lucas, afirmando que la política en este país, sobre todo, hay que tomársela con cachondeo, aceptó que estamos atosigados de actualidad que no sirve para nada. Como decía Álvaro García: “deja la actualidad que se hace sola, y ven al presente, que te necesita”.