sábado, 15 de noviembre de 2014

Granada tiene cubiertas menos del 50% de sus plazas públicas para veterinarios

El presidente del Colegio Oficial de Veterinarios, Francisco de Asís Muñoz, analiza la situación del sectorAboga por reforzar este perfil en el entramado ganadero de la provincia



España es el país con más veterinarios de Europa. Ningún país forma a más estudiantes en este sector que sigue aumentando gracias a que es una carrera vocacional. El presidente de la Asociación de Veterinarios Españoles Especialistas en Pequeños Animales (AVEPA), Artur Font Utset, se muestra rotundo al afirmarlo: "No creo que ningún estudiante de veterinaria haga la carrera porque va a ganar más o menos dinero; en otras muchas carreras la gente sí mira la parte económica porque no son vocacionales".

En Granada, Francisco de Asís Muñoz Collado, es el presidente del Colegio Oficial de Veterinarios. "Los estudiantes son conscientes de las salidas que tiene su carrera". 

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2012 veterinaria se situaba como la profesión con la tasa más elevada de empleo, el 92% de los licenciados encontraba trabajo. "Estos datos son reales, aunque hay que valorar cúal es la calidad del trabajo, en muchas casos con un alto índice de precariedad. Trabajos temporales, mal retribuidos, con horarios excesivos superiores a los que dicta la normativa laboral", explica Francisco de Asís. "En la profesión de veterinario hay mucha ocupación, pero también una precariedad preocupante", añade. 

Aun así, el presidente del Colegio Oficial de Veterinarios de Granada admite que "la situación de los veterinarios no es tan mala como la de otras profesiones tituladas". Si nos centramos en la provincia se puede observar que los datos de población activa en el sector difieren de los generales de España. "Quizás en Granada sí hay una escasez de veterinarios en algunas ramas, en especial en las que se dedican a la agricultura tanto desde el punto de vista privado como, sobre todo, desde el público", defiende.

Y es que la provincia tiene un entramado de ganadería importante y habría que reforzar los puestos veterinarios. 

Muñoz afirma que "lo que hay de paro en el sector debería absorberlo la administración y añade que "en la provincia de Granada no están cubiertas ni el 50% de las plazas de los veterinarios funcionarios de la Delegación de Agricultura, con la repercusión que esto conlleva, ya que los veterinarios son los responsables de la salud de los animales que nos sirven de alimento a los humanos". 

Para estudiar veterinaria se exige una nota alta de corte que está cerca de Medicina o Ingeniería, explica Font. Estos profesionales tienen que asumir un gran esfuerzo para terminar con un título en las manos y, quizás, los bolsillos vacíos. Artur Font comenta que "habría que restringir el número de estudiantes en las facultades, aunque esto no le gusta nada a los políticos. No se pueden fabricar tantos veterinarios porque el país no los necesita".

El presidente de AVEPA achaca a las erróneas decisiones políticas el problema que sufren los veterinarios, ya que se crean nuevas facultades sin tener en cuenta las necesidades de España. "No hay control". Muñoz también apoya esta premisa. "Desde los colegios profesionales no se considera oportuna la creación de nuevas facultades". 

"La gran mayoría de los colegiados, más de las tres cuartas partes, se encuentra actualmente desarrollando su actividad laboral dentro del ámbito de su profesión, siendo muy pequeña la proporción de veterinarios empleados en otro tipo de trabajos", detalla el Plan Estratégico de la Profesión Veterinaria del Consejo General de Veterinarios de España. El sector privado emplea actualmente a dos terceras partes de los veterinarios en ejercicio de España. La mayor parte de los que trabajan en el ámbito público lo hacen como funcionarios: un 25,3%. La crisis reside en ciertos cambios en el sector que se han desencadenado en los últimos años. "La clínica veterinaria tiene serios problemas, concretamente desde que se produjo el incremento del IVA, que pasó del 8 al 21%, se han cerrado muchas clínicas, apunta De Asís. Además, actualmente existe una cabaña ganadera menos numerosa. A todo esto se le añade que tras el desarrollo del Estado de las Autonomías en los años 80 no se necesitará un relevo generacional en 15 o 20 años.

Artículo publicado en Granada Hoy el 27 de octubre de 2014