miércoles, 6 de marzo de 2013

La privatización encubierta continúa




La consejera de Educación de Madrid, Lucía Figar, pretende cerrar en la Comunidad doce colegios de Educación Infantil, Primaria y Secundaria el próximo curso. El cierre de los colegios, todos públicos, forma parte de una “reorganización de centros” para, según ha dicho, "adecuar la capacidad de los centros a las necesidades de escolarización y demanda de los mismos".

Mientras, Madrid sigue financiando colegios del Opus Dei, según han asegurado los sindicatos. El líder del socialismo local, Tomás Gómez, ha criticado el plan ya que, como ha explicado, “mientras se abren centros privados que se conciertan con dinero de los impuestos de los madrileños”. A su vez, la portavoz de la plataforma “Ni un cole menos”, que engloba siete de los doce centros públicos que la Consejería de Educación pretende cerrar en la Comunidad, expresa que una reforma así tiene que censurarse.  

Figar, por su parte, mantiene en todo momento que sólo es una “reorganización”. En muchas de sus declaraciones ha defendido su plan justificando que el fin último del mismo es que los padres tengan mayor libertad de elección con respecto a los centros educativos a los que van sus hijos.

El plan de reorganización, por ahora, sólo ha recibido críticas. La Comunidad de Madrid es la que más ha reducido el presupuesto de Educación, pero sólo en lo referente a colegios públicos. La plataforma `Ni un cole menos´ ha entregado a la consejera casi 50.000 firmas en contra del cierre de centros públicos. Se espera que, al menos, se paralice el cierre. Paralelamente a las quejas que ha generado este plan, profesores e investigadores de las universidades públicas de Madrid, de la UNED y del Centro Superior de Investigaciones Científicas impartirán sus clases el 9 de marzo en la calle como protesta contra los recortes.