domingo, 2 de diciembre de 2012

Homenaje a Manuel Alcántara

“No ser inferior a uno mismo, eso es lo importante”


Manuel Alcántara, periodista, escritor y poeta, es ese señor con bigote y acento malagueño (andaluz pese a los tópicos) que cautiva a los que querrían ser periodistas algún día, a los que lo son con reticencias y a los que, en un verso muy libre, ven ese bigote como capote de la más humilde y admirable prosa.
El maestro, aunque no quiere que le llamen así, tiene un único mandamiento  “no aburrir a Dios sobre todas las cosas”. Desde el año 58 ha dedicado buena parte de su tiempo a escribir columnas demostrando que es fiel a ese precepto, lo corroboran más de 19.000 artículos. González-Ruano escribió muchos artículos, pero “cada escritor emite en su longitud de onda”. El gran maestro de las distancias cortas, los diez metros del periodismo, como diría él, se ha dedicado en los últimos años a Vocento, demostrando ser uno de los grandes del articulismo español.
            El encuentro-homenaje que los alumnos tuvieron con Alcántara aconteció sobre las 11:30 de la mañana el jueves, una hora temprana para él, como comentó de forma afable. “De las cosas que he hecho mejor en mi vida ha sido dormir, ahora me cuesta coger el sueño y dejarlo.” Hacía mucho tiempo que no pasaba por Madrid, según explico, “Madrid siempre ha sido una playa para todo el mundo”, “pero yo soy un mediterráneo puro”. Vivió unos tiempos en los que existía la bohemia desde el café, aclara que ese Madrid se ha acabado. A dos meses para cumplir 85 años, edad de esquela en sus palabras, Alcántara afirma que “el mundo es cualquier cosa menos aburrido”.





                   Poeta ante todo, “la poesía es fundamental, la poesía lo es todo”, apostilla. “La literatura no se hace con buenos sentimientos, eso está claro”. Declaró que la poesía viene cuando ella quiere pero, con respecto a los artículos, estos tienen que salir sí o sí, “un artículo siempre lo escribes por algo, si no tienes una motivación te la inventas”. Cuando encuentra el título se queda tranquilo, dice. También hay que señalar la pasión que siente por el boxeo, que demostraba cuando escribía crónicas. “Es el único deporte dónde se abrazan  después de combatir, es quitarse el hambre a bofetadas. Pero no estoy muy seguro de que sea un deporte”. “El boxeo no me gusta, me apasiona”.


              En su faceta más personal, explica que le da envidia la condición de estudiante, "habría que ser estudiante siempre". Se ríe con ellos afirmando que reírse es una de las cosas que más le gusta hacer, aunque sea de algo, declara en tono sarcástico. Teodoro León Gross lo entrevistó con el respeto de un amigo, definiendo este concepto como “los hermanos que se eligen”, en palabras de Alcántara. Pero lo más importante es que es fiel a sí mismo.