martes, 2 de octubre de 2012

Equinoccio rojo




El consenso de la imprudencia perfila los riesgos que pudimos eludir. Pero nos gustan los deportes de riesgo, sentir la velocidad como sinónimo de un morbo concienzudo, estar al límite del menú particular de Alemania. La Prima de riesgo mantiene la fe en un descenso que se confunde por las esquinas de lo que se podría llamar una `economía egoísta´, basada en los beneficios propios que van acumulando los que mueven los hilos. Es como un futuro que cambia cuando llega. Un final feliz que se va aplazando y todos los que la rodean (que no obtienen esos beneficios) están ya hartos de permanecer sentados en la sala de espera.

¿Por qué iba a bajar algo que es un buen negocio para esos pocos que, maestros del Blackjack en la mesa, barajan sus privilegios con España entre sus cartas? Especuladores natos que mantienen a flote sus inversiones con piel de serpiente, color del euro y olor a polígono industrial en llamas. El Banco Central Europeo se ríe y el Fondo Monetario Internacional le mantiene la carcajada.

El equinoccio de septiembre balancea el ecuador terrestre hacia una recesión macroeconómica infantil. La deuda pública en España comparte esos infantilismos directamente proporcionales a unos números muy rojos con interpretaciones desoladoras. Pero no jugamos solos, Italia nos acompaña en este patio de colegio. España podría ser el cuarto país de la Unión Europea en recurrir al rescate.

La tradición demuestra una y otra vez la autenticidad del refranero español. `El que calla, otorga´. Desde aquel Partido Socialista Español con Zapatero eludiendo la crisis a un Partido Popular con Rajoy a la cabeza de un rescate que camina con mucho sigilo. A lo que la sociedad responde situándose frente a la televisión, aquella `vieja señorita´ como decía Mazzoleni, disfrutando de los temerarios partidos de fútbol. Otros (católicos y apostólicos) sacan el lado poético de la Prima de Riesgo. Todo queda entre familia.


LA PRIMA DE RIESGO ESTÁ PREÑADA (Salvador Freixedo)

Resulta que la prima está preñada
y el que la preñó fue su propio primo.
Riesgo la trataba con mucho mimo
y no paró hasta tenerla tumbada.
Esto de la prima es de carcajada
y lo del señor Riesgo es un gran timo
y ante tantos engaños yo me animo
a ver todo como una inocentada.
Con los déficits y con los mercados
nos tienen a todos amedrentados.
Toda esta gran ruina fenomenal
de la que casi nadie entiende nada
hace tiempo que la tienen planeada
los señores del Nuevo Orden Mundial.
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