viernes, 7 de septiembre de 2012

La cultura sale del armario




Las vueltas de `vacaciones´ sin bañador gritan que septiembre ha llegado. Green Day despierta en cualquier Spotify pausado a decibelios de añoranzas y el ropero tiembla por las mudanzas tradicionales. La inclinación del eje de la Tierra sigue cambiando, en su etiqueta de las rebajas no especifica `del derecho´ o `del revés´. Mejor dicho, acaba de asumir que no hay distinción, todo es reversible.

La moda verano - otoño asusta a los armarios que sufrirán el consumismo rutinario con la austera sensación de consolación personal. Es curioso cómo la apariencia determina las relaciones sociales y despierta cualquier opinión inoportuna que subyace tras una sociedad estereotipada. Interesante cuándo juegas por la calle a adivinar la ideología política de cualquier persona por el decoro que despide su camisa sumisa. Las chaquetas y corbatas son impresos de personalidad; el corte que inconscientemente (espero) fijará las pautas por las que serán tratados.

La ironía tras los objetos cotidianos sostiene que el corte de pelo refleja las preferencias sexuales, así como un simple pantalón te introduce en un mundo u otro de la cultura. El tipo de música que escuchas, las obras de teatro, el tipo de películas y todo rito medieval que ahora tachan de simple `entretenimiento´. Un entretenimiento que yo subrayaría como la verdadera escuela de vida.

Margarita Rivière, en el libro `Lo cursi y el poder de la moda´, retransmite cucharadas de esta realidad sin edulcorantes, aunque un poco más estándarizada. Pero la conclusión siempre será que lo cultural destaca sobre lo premeditado para construir una apariencia.

Y ahora, pasead con zapatos de 600 euros habiendo gastado sólo unos céntimos en un libro… Manteniendo una talla S por dietas prefabricadas igualadas a prefabricados conocimientos.

La cultura sale del armario. Bueno, en realidad nunca estuvo allí. Ya querrían chaqués de boquita tener la cultura que poseen muchos con unas simples chanclas playeras. Como decía el escritor, filósofo y poeta estadounidense  Ralph Waldo Emerson: “la cultura es una cosa y el barniz otra.”


Columna publicada en La Opinión de Málaga el jueves 6 de septiembre de 2012