jueves, 2 de agosto de 2012

Se vende




Agosto invierte su papel estacionario en un tren de rebeldías. A la vez que las altas temperaturas irán bajando, como todo, la estructura primate-costera seguirá estancada. Aquella cultura del litoral en la que los `domingueros´ se apoderan del mar (o la mar, según Rafael Alberti) se creó para ser perenne.

Se prevé que la moda verano-invierno continúe abasteciéndose de un tráfico incontrolado con un cartel de `se vende´. Pretemporada decorada con estampados sin ropa y diversos complementos deficitarios. No se dan cuenta de que ya no nos quieren ni regalados.

Ludwig Boltzmann aún no ha descubierto cómo expresar matemáticamente nuestra particular entropía. Se trata de un desbarajuste en el comercio como premisas urgentes que concluye siempre con el argumento más fácil: vivimos por encima de nuestras posibilidades.

Mercantilizamos todo lo que nos cae en las manos. Eso sí. El futbol es siempre una gran fuente de transacciones, que se lo diga al Málaga CF. Se rifan hasta `juguetes olímpicos´, aunque apagados, o no, por horas.

Se venden, también, los derechos, en concreto los subasta un tal ministro de justicia. La literatura franquista secuencia decisiones prematuras. Recordar el aguardiente alemán en ayunas y demás prácticas abortivas de la dictadura nos llevarán a Londres si Gallardón no se recupera de su incoherencia.

Vender es la cuestión, cotizar por abortar o si no pagar un precio demasiado alto por mantener a un niño con malformaciones; ya que la sanidad, los derechos por dependencia y la educación también han subido sus precios.

La cultura igualmente está en venta. Y a qué coste. Sólo apta para nóminas `acrecentadas´. España es el único país en Europa que tendrá el IVA en la cultura igualado al general. Se ve que les gusta el cine de suspense. En breve, nos estrellaremos como Holanda.

También, compra y venta de deudas en un azul casi de la realeza. Happy Three Friends desbanca la magia de Harry Potter en su propio cumpleaños. Somos una serie de animación para adultos con tendencia al humor gore. Pero estamos en un estado de derecho (no de derechas). O eso dicen. Esto no es el Bronx, que siguen, dicen, en tierra firme. Se nos cae el lego. Lo destrozan.

Columna publicada en La Opinión de Málaga el jueves 2 de agosto de 2012