sábado, 28 de enero de 2012

Cuestión de tamaño (reportaje)


Influencias de Internet en el periodismo



Érase una vez un niño de madera, una marioneta. Deambulaba continuamente acompañado de su mitomanía psicosomática. Curioso insaciable, en palabras de Oscar Wilde: Pinocho “puede resistir todo, excepto las tentaciones”. 
Gepetto, anciano y bondadoso, el progenitor de Pinocho. Con su obsesión eterna por los relojes, de cuco siempre.  
Luego, las malas y buenas influencias, como todo. Cleo, Figaro, el Hada Azul, Strómboli… Y, por supuesto, Pepito Grillo.



A modo parecido a la Caperucita de Ismael Serrano, Pinocho podría ser el cuento del periodismo. Quizás siempre haya sido el relato del mejor oficio del mundo, como definía Gabriel García Márquez y otros que compartimos la premisa. Quizás, solo sea una lectura un tanto metafórica de un cuento de niños, y no tan niños…

Un reportaje sobre Periodismo e Internet, me dijeron. Instintivamente, cogí de una estantería el libro de Pinocho. No era más, ni menos, que eso. Un pequeño libro que se mezclaba con mis apuntes, literatura barata y un extracto de periodismo incipiente. Gepetto me saludaba como un anciano amable y generoso. Su mirada se escapaba de una portada color amarillo chillón que matizaba el azul de sus ojos.

Y así, sin más, Periodismo y Pinocho tuvieron su primera cita. No a la luz de la luna, pero sí de una lamparita de estudio. La música la ponía John Barry, restaurante de lujo en la esquina de pedir matrimonio, primer plato  a `te quieros´.

Pinocho es un cuento de niños, una fábula infantil que se puede adaptar perfectamente al periodismo.

Gepetto sonreía con su barba blanca y su peto azul. Azul confianza, como un periodismo con experiencia, marca de la casa. Anciano, bondadoso, carpintero de noticias. El viejo periodismo y Gepetto eran la misma `persona´. Periodismo impreso, el que te mancha los dedos de tinta cuando pasas sus páginas, el que te protege de los restos de café producto del despiste dominical.

Gepetto era el progenitor de Pinocho, el periodismo del siglo XXI, un chiquillo.  Marioneta de la globalización, con las cuerdas enredadas entre times lines y plus de Google. Sin capacidad de rechazar tentaciones.
Las influencias de Pinocho (malas o buenas), al estilo Pepito Grillo o el zorro: Internet.

Todo encajaba a la manera de un SabinaSerrat como regalo navideño. El CD perfecto.
Más aún, Tom Wolfe reafirmaba mi hipótesis metafórica. Literatura, cuentos de los de calendario para un niño antes de dormir, que te sonríe entre sueños cual diente de leche sin ratoncito Pérez. Niños que siguen leyendo a Pinocho a la vez que sus pequeñas manecitas crecen tecleando en un Mac, por excelencia. Para los que un iPad es un día a día.

Con una tecnocracia por infancia, los jóvenes actuales viven entre redes sociales como pinochos enredados.
Las redes se extienden a una velocidad exorbitante, y proliferan en cualquier resquicio de oportunidad. Los jóvenes y el uso que estos hacen de las redes sociales condicionan la forma, no tanto el fondo, del periodismo. Los nativos digitales, las tecnologías; `developers, developers, developers´ gritado al estilo Steve Ballmer .

A partir de aquí: con Gepetto como Periodismo tradicional, con Pinocho como Periodismo del siglo XXI e internet como la gran influencia. El puzle encaja.
Cada nuevo cambio es un reto. No creo que las webs 2.0 en sí perjudiquen al periodismo y en concreto a la propia información. Plantea la necesidad de adaptarse al medio forzada por la selección natural. Imitando a la naturaleza. Si ya lo decía Darwin.

Las modas existen, y actualmente son 2.0. Si no estás en las redes sociales simplemente no estás, y cuando entras en el círculo el bucle continúa. Muchos críticos de estas tendencias aferrados al periodismo de antaño transmiten sus reproches a través de ellas, por lo que son como padres fumando que les dicen a sus hijos que no lo hagan. Y, que les quiten el tabaco…

En el lado de los defensores de Pinocho nos encontramos a Jose Luis Orihuela, profesor universitario.  De la orilla del ciberperiodismo y de las nuevas tecnologías como grandes oportunidades.

Andy García, webmaster 2.0 especializado en SEO, Drupal y redes sociales, también apoya al ciberperiodismo. Este último piensa que Internet ha influido mucho en la cantidad de información disponible: “nunca habíamos tenido tanta con las ventajas e inconvenientes que ello conlleva”.


García comenta que las redes sociales y en general Internet han transformado la forma de hacer periodismo pero que perderán fuerza a favor de otra forma de comunicarnos. Una evolución de las actuales redes sociales que aún no conocemos muy bien aunque algunos especulan con ello.

El periodismo actual está bastante alejado de la simple información, en cada género periodístico encontramos un mínimo de interpretación.  Cuando no un núcleo interpretativo que absorbe y a veces deforma cuanto de información `pura´ pudo deslizarse. Opiniones y `manipulaciones´ aparte. El periodismo de información actualmente casi no existe, en palabras del especialista “muy poco, me temo”.

“Internet es un medio de información, el más completo, esto no es una opinión, es un hecho” dice Andy García. Piensa que el periodismo de papel desaparecerá y los libros también “de la misma forma que ya no usamos pergaminos ni tallamos los mensajes en la piedra ni en cuevas, tan sólo hace falta que los que preferimos leer en papel nos muramos ya que los que están naciendo ahora sin duda y cada vez más prefieren lo electrónico”.

La mayor influencia que ejerce Internet en el Periodismo es desde las redes sociales y blogs. Señalando como gran conciencia (demonio o ángel, según se quiera ver) a Twitter como boom actual.

El webmaster 2.0 explica que Twitter es una aplicación web que sirve para comunicar y gracias a su API otras aplicaciones sacan partido de ella como si fuera un verdadero servicio de comunicación (como el e-mail). Twitter es una gran fuente constante de información.

Andy García comenzó con las redes sociales por la necesidad de evolucionar en la forma de comunicar y publicitar su trabajo. Con respecto al periodismo, opina: “nada es como era y nada será como es, no es cuestión de verdadero ni de falso sino de evolución, el periodismo (como todo) está evolucionando (puedes entenderlo así y sacar partido de la situación o seguir quejándote de que tiempos pasados fueron mejores)”.

Pinocho iba ganado a Gepetto en goles directos a puerta. La primera parte del partido finalizaba con los típicos aplausos de los hinchas en las gradas. Algunas críticas, como siempre, al árbitro de turno. Y los saludos de sus majestades en el aire. No se sabe si Mourinho en ese momento tenía las manos en el bolsillo o no…

En la columna “Las Palabras” publicada en la edición 2204 de la revista “Caretas” Pinocho volvía a aparecer. El periodismo digital y el futuro eran los términos más subrayadas.
La `infoxicación´ era el tema relevante del artículo. “Internet fue una maldición para muchos medios tradicionales  y el gran mecanismo liberador para los periodistas independientes. La posibilidad de publicar algo con muy bajo costo comparativo y tener potencialmente al mundo entero como audiencia”. (También, la posibilidad de trabajar ‘gratis’ y tener tan poca audiencia como si pintaras un ‘grafiti’ debajo de un puente en un barrio casi deshabitado).

En la columna, el periodismo digital se caracteriza por permitir al profesional dedicado a la investigación la posibilidad de publicar libremente, eludiendo cualquier tipo de censura. El problema es que no es sostenible a largo plazo.

Como estos, podemos encontrar numerosos testimonios de personas que confían en el Pinocho del periodismo. En contraposición, otros profesionales como Gabriel García Márquez o Javier Marías siguen apostando por un Gepetto que nunca morirá.

A partir del curso dirigido por el historiador Cristóbal Villalobos Salas desde la revista digital Civinova, en el que se destaca la participación de Jesús Nieto Jurado, comienza la segunda parte del partido.

Jesús Nieto Jurado, escritor y periodista, es uno  de los que defienden el antiguo periodismo. Piensa que “el periodismo (digital) ha influido en la desaparición paulatina del Periodismo de Agencias. Instantáneamente conocemos desde la noticia, casi en tiempo real, hasta las opiniones de los principales ‘actores’ de la vida social, política, económica, cultural o deportiva… Estamos al tanto de todo, sí, pero desconocemos cómo se configura  (el presente)  la realidad  cuando nos enfrentamos a una multiplicidad de mensajes informativos breves y descontextualizados.

Nieto Jurado comenta el futuro del periodismo de información en las redes sociales. “Lamentablemente, no le veo ningún futuro. Se hace necesario un trabajo de análisis, de crónica y opiniones, que configurará un nuevo periodismo de calidad con pausa, reflexión, análisis… destinado a las elites culturales”.

El desarrollo de Internet ha derivado en la disponibilidad de páginas Web que recogen información de tipo documental que son sin duda una importante fuente de información factual, referencial o a texto completo que complementa  a la disponible en formatos tradicionales.


 Los últimos años del siglo XX y principios del XXI se caracterizaron por el acelerado proceso de desarrollo tecnológico que se está produciendo a nivel mundial. Un proceso que, por su amplitud y trascendencia, puede considerarse como una autentica revolución post-industrial.

El escritor y periodista explicaba irónicamente que se informa con medios impresos y online: “Para saber cómo ha quedado el equipo de Mourinho, con Internet. Para profundizar en la actualidad, en lo impreso”. Y, concluye “un bolígrafo no es Periodismo, es una herramienta. Pues eso”.

El partido se iba igualando a goles, ningún herido grave, leves sostenidos en el tenso ambiente. La temperatura, tormenta perfecta. Había riesgo de precipitaciones, de lluvia y de llorones. Bandera de Andalucía en tarjetas, una amarilla (como el color del periodismo) y dos rojas muy criticadas.

Otro punto crítico sobre Internet lo configura Nicholas G. Carr. Como explicaba una publicación en el periodico El País, Internet cambia la forma de pensar. La red se definía como el mayor canal de información del mundo.

Nicholas G. Carr, experto en Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), y asesor de la Enciclopedia británica, daba su opinión en el artículo. Aseguraba que ya no piensa como antes. Le sucede sobre todo cuando lee. Antes se sumergía en un libro y era capaz de zamparse páginas y páginas hora tras hora. Pero ahora sólo aguanta unos párrafos. Se desconcentra, se inquieta y busca otra cosa que hacer. "La lectura profunda que solía suceder de forma natural se ha convertido en un esfuerzo", señala Carr en el provocador artículo ¿Is Google making us stupid?

"Mientras Internet se convierte en nuestro medio universal, podría estar readiestrando nuestros cerebros para recibir información de manera muy rápida y en pequeñas porciones".



Teoría de los seis grados: 

Independientemente de su influencia en el periodismo, Internet ha permitido que cualquier persona del planeta esté conectada. La famosa teoría de los seis grados de separación (con seis círculos se puede establecer una conexión entre dos personas, vivan donde vivan y aunque parezcan absolutamente ajenas la una a la otra) un paradigma en el que se basa un estudio sobre conexiones y navegabilidad en redes complejas publicado hace algún tiempo en la revista Nature Physics.

La teoría de los seis grados se inspira en la obra del psicólogo norteamericano Stanley Milgram, en la que demostraba empíricamente que el mundo es realmente muy pequeño cuando se trata de las relaciones sociales. Ésta idea, que hoy día todo el mundo acepta, fue una auténtica novedad en el momento que surgió.

"El objetivo final es intentar aplicar la idea de la existencia de estructuras métricas ocultas que hay en las redes reales para poder aplicarlas en la navegación por Internet; es decir, en cada parte del camino, intentar minimizar las distancias en estas estructuras métricas ocultas", explica Boguñà. 
Marián Boguñà, es la lider del artículo Navigability of complex network, investigador Ramón y Cajal del Departamento de Física Fundamental y miembro del Grupo de Investigación Consolidado de Física y Computación en Sistemas Complejos de la UB.


“El papel queda para las generaciones mayores o las intermedias, como la mía, a la que no le queda más remedio que adaptarse” subtitulaba Eduardo Martínez Rico en Horizontes digitales el mes de diciembre de 2011.

“Está cambiando la vida, la literatura y el periodismo. Antes yo me tenía que esforzar por escribir un buen libro, buenos artículos, cuentos, etcétera. Fundamentalmente esforzarme por escribir algo que me lo pudieran publicar. Ahora, como está tan difícil publicar, me tengo que esforzar por escribir en Internet, hacerlo lo mejor posible, blog, Twitter, Facebook. Los lectores siguen allí pero han cambiado de escenario”. Explicaba el escritor, columnista y filólogo.

Martínez Rico comenta que estar en internet es esencial y puede ser una manera de ascenso para un joven escritor. “El mundo no se adapta a nosotros; nosotros nos tenemos que adaptar al mundo, a no ser que paguemos”.

Sea como sea, Internet  ha llegado a ser muy importante en la sociedad actual. Dejando de lado su influencia en el papel de la comunicación como oficio. La propia Cumbre de la Sociedad de la Información decidió proponer a la ONU la designación del 17 de mayo como el Día Mundial de la Sociedad de la Información. El día de Internet es una efeméride que se celebra en México, Argentina, España, Colombia, Uruguay y algunos otros lugares del mundo.

Como todo nuevo invento, tiene sus ventajas, pero también inconvenientes. Fuera de cualquier equipo, por encima de todo, es un nuevo elemento químico, al que el físico no le tiene nada que envidiar.

El partido se iguala en los últimos minutos, minutos cada vez más tensos. Momentos de incertidumbre y nerviosismo, de últimos movimientos de pie al son del periodismo.

En fin. La influencia de Internet en la información es muy relevante, tanto que muchos apuestan por Internet como un gran medio de información. Es cada vez más rápida, los datos sobrevuelan nuestras pantallas a modo de time line constantes. Inmediatez en 140 caracteres. Gran facilidad para encontrar información que confirma que Internet es de gran utilidad en nuestras vidas. Para contrarrestar, esa información no siempre es fiable por el poco tiempo entre el acontecimiento y la publicación. Listas de pros y contras, como todo.

El periodismo queda en un plano evolutivo de un ‘sapiens’ un poco asombrado. La comunicación como tal busca su sitio entre apocalípticos e integrados; más aún: ramificaciones internas plantean un destino indeterminado.
El ciberperiodismo asume su papel de Pinocho. Las influencias siguen discutiendo y teorizando sobre ellas mismas. Mientras, Gepetto espera sentado su pensión (aumentada este nuevo año, 1% dicen…) Sentado, quizás, en el escalón de una residencia de ancianos ¿Jubilación adelantada?


¿El maestro o el aprendiz en potencia?
No se trata de dar un ‘dictamen’ para condenar o absolver  al Pinocho de  este cuento o para querer rescatar a Gepetto de su jubilación anticipada… Más bien parece que el periodismo digital va imponiéndose en su pulso con las formas tradicionales y ganándose un lugar privilegiado. De modo que en realidad se trata de dejar constancia de que tiene sus virtudes y sus defectos.

Unas gotas cayeron al campo rozando el césped, verde esperanza. Amainó el partido, se atormentó la causa. Los paraguas robaron el silencio que quedaba. Dijeron que todo se aplazaba.

No hay ganadores ni perdedores porque no hay copa definida. Todo queda como una Anaïs Nin sin Delta de Venus, por mucha Wendy Guerra que valga.

Los tamaños siempre han importado (a propósito del Delta pero guardando distancias con lo sexualmente demostrado), desde la nariz de un Pinocho sonrojado hasta los símiles con el tamaño de los pies y las manos. Los pies para caminar sobre mojado, sobre el acontecimiento. Da igual si las Nike son rosas o las zapatillas de casa fuera de ella, da igual si las Converse rotas duelen menos que los tacones novatos.

Las manos, más muestra aún que los pies del tamaño. Desde un bebe con un portátil usado, un móvil segunda mano juguete de un chiquillo mimado, una pija con Blackberry fucsia o un anciano con su tinta del semanal o diario.

Las perdices ya no entran en nuestro menú. Hablando de finales felices, somos gourmets tecnológicos. A Pinocho le podíamos hacer una rinoplastia para finalizar el cuento, pero con el periodismo digital no cabe esa posibilidad, excepto si se presta algún curandero. En el mundo online todo se conoce en el mismo instante en el que acontece. Derivado de esto, cualquier fallo produciría unos centímetros más de nariz. Y, pensar que Internet fue un invento militar americano, tiene narices…



Reportaje interpretativo para el profesor Carlos Pérez Ariza  en clase de "Técnicas del mensaje en prensa"