sábado, 2 de abril de 2011

El postzapaterismo se abalanza, se desmorona el Zpworld



De nuevo analizando el comportamiento de la gente. Creo que es influencia de mis magistrales clases de sociología. 

La sociedad es un mundo que no se ha descubierto aún del todo, solo se ve, como se suele decir, la punta de iceberg. Somos impredecibles, con impulsos inesperados y, a veces, innecesarios.

La política pierde su verdadero significado como actividad humana que tiende a gobernar la acción del Estado en beneficio de la sociedad. Ese término griego delimitador de un campo representativo en la sociedad se generaliza. Se generaliza de tal forma que política y sociedad se mezclan, se fusionan como un helado de Stracciatella, con puntitas de chocolate.

En el aire se respira política, en las redes sociales. Política son los medios de comunicación, el ambiente, la sociedad. Postzapaterismo, el tema político que predomina.

Parece mentira que la sociedad crea que se puede comparar con la política. Somos meros espectadores de un teatro en el que estamos literalmente deseando a que se acabe la función para hacer de jurado sin tener la información necesaria para ello. Críticas constantes, apuestas como acto reflejo, tweets a modo de gracia colectiva.

Sin más derecho que el mero de ser ciudadano, con el poder en nuestras manos pero sin saber utilizarlo, una bicicleta sin pedales para poco sirve. 

Aún así, la sociedad politizada ha avanzado, avanza, y lo seguirá haciendo a base de caídas, de chocar y frenar, de tropezarse y levantarse.

De este modo, dentro de poco un nuevo capítulo sobre la presidencia de España y esta como un barco a la deriva sin vistas a tierra. Dependemos del viento, personificado en hombres alados, caballos descarriados…