lunes, 14 de marzo de 2011

``Sí, quiero ser periodista´´




Un pequeño desayuno como el de un lunes cualquiera, un paseo reflexivo mientras el viento de la mañana te ayuda a llegar a la facultad y unas palabras de aliento que te despiertan de repente del sueño, no del de la mañana, del sueño del mundo periodista.

Rafael De Loma, un periodista ejemplar, ha entrado al aulario Severo Ochoa, (donde la facultad de ciencias de la comunicación esconde a los futuros periodistas por miedo a que unos asientos de terciopelo nos hagan caer de nuevo en ese sueño). Se ha sentado en la mesa del profesor y ha comenzado relatar experiencias, anécdotas, vivencias…

"De Gútenberg a Obama", su último libro, era el centro de atención de aquella charla tan particular y cercana; la anatomía de la noticia, el tema a desarrollar. Pero, como en cualquier conversación interesante, se acaba hablando de otras cosas.
Sus palabras llenaron aquella pequeña aula, su voz  llegó a nuestros oídos que la escuchaban con gran expectación, su eco quedo en nuestro corazón como un soplido de aliento fresco. Confianza es el adjetivo que ahora tengo en el periodismo pues, el periodismo es pura energía y, por lo tanto, no se crea ni se destruye, solo se trasforma. Lo que cambia es el soporte. Hay que creer en él, que perseguirlo y atraparlo, pues lo que uno de verdad quiere lo puede llegar a conseguir; no siendo cínico (Kapuscinski), ni el primero que da la noticia ( Gabriel García Márquez) sino, simplemente, abrazándolo con fuerza.

Nos desveló que la entrevista es el género por el que se decanta, por el que se está más cerca de la noticia, más cerca del protagonista de la misma. Que el periodismo no es un autobús que te lleva a cualquier parte siempre que te bajes de él a tiempo, sino que es el más enriquecedor de los viajes aunque no te lleve a ninguna parte.

``Sí, quiero ser periodista´´, es mi conclusión de esta charla. Una pequeña oración que va a describir mi vida de ahora en adelante. Una periodista ni mala ni buena, ni mejor ni peor, pero no una simple periodista, sino una periodista diferente.
Para terminar, sólo dar las gracias a los que hacen posible clases así y, al autor de esta en particular, porque si de una pequeña conferencia se puede llegar a estas conclusiones.